4 consejos para la gestión eficaz de un supply chain en plena internacionalización

La internacionalización de la cadena de suministro implica la colaboración con empresas de otros países, culturas diferentes y marcos reguladores, en ocasiones, antagónicos. En una economía cada vez más global es frecuente que las empresas utilicen proveedores internacionales, una decisión que, si bien implica beneficios para el supply chain, también aumenta las probabilidades de aparición de complicaciones, que habrá que darse prisa por resolver.

 

Businessman is climbing ladder to success. New York background

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Créditos fotográficos: istock ismagilov

Internacionalización, cadena de suministro y proveedores: un equilibrio delicado

Cuando se saben aprovechar las posibilidades de la internacionalización, el aumento de la eficiencia la ventaja en costes y la diferenciación son algunas de las consecuencias más favorables que las cadenas de suministro experimentan. Sin embargo, cuando no se siguen las prácticas correctas, se puede lograr el efecto contrario y tener que luchar contra inconvenientes como:

  1. Acumulación de costes.
  2. Retrasos en las entregas.
  3. Incumplimiento normativo.
  4. Problemas relacionados con el deterioro de productos.

Mala imagen, insatisfacción por parte de los clientes, pérdida de posicionamiento con respeto a la competencia o deterioro de las relaciones con los socios de la cadena de suministro, son sólo algunas de las consecuencias de una mala gestión de la internacionalización en supply chain.

Por eso, para simplificar las cosas y optimizar el proceso, a la hora de trabajar con proveedores extranjeros es recomendable:

  1. Contratar a un experto: debe ser alguien con un sólido conocimiento del mercado local, una persona que pueda comprender los matices culturales que afectan a una región en particular. Esta persona se encargará de actuar como representante de la compañía y negociar con los proveedores para conseguir las mejores ofertas posibles. Su conocimiento de las normas y regulaciones locales puede ser un activo valioso, que permitirá aprovecharse de impuestos más bajos y una mejor infraestructura.
  2. Mantener una buena relación: el vínculo que se crea entre organizaciones que deciden cooperar en un proyecto es la columna vertebral del negocio. En consecuencia, es importante establecer una relación favorable con los proveedores. Ser flexible, educado, respetuoso, puntual y serio ayudará a que, de la internacionalización, surjan provechosas alianzas a largo plazo.
  3. Tener preparadas otras opciones: hoy día, sería imprudente arriesgarse a desarrollar cualquier tipo de operación sin contar con un plan B. No importa cuál sea el escenario, si un proveedor internacional falla, el perjuicio para el futuro de la cadena de suministro es evidente. Para evitarlo, es preciso contar con una opción secundaria, que haga posible cumplir con lo acordado con los clientes dentro de plazo. No valen las excusas.
  4. Hacer un buen uso de la tecnología: no es necesario invertir en cada nuevo software que aparece en el mercado, pero sí que conviene mejorar la conectividad con los proveedores gracias a las nuevas posibilidades que brindan los avances en este campo. Herramientas y métricas para rastrear el procesamiento de pedidos, inventario y gestión de proveedores, son medios de maximizar la eficiencia y aumentar la transparencia.

 

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