Almacenar sin riesgo: el secreto del stock máximo

El máximo de inventario o stock máximo es el mayor volumen de existencias que puede tenerse en almacén sin que ello afecte negativamente a los costes. No se trata de una cantidad fija, ya que varía en función de la empresa, pudiendo transformarse a lo largo del tiempo para un mismo negocio, en base a los cambios que se vayan produciendo en la demanda y la función de abastecimiento.

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Cuáles son los factores que determinan el stock máximo

Cada empresa establecerá ese nivel de stock máximo en un punto u otro en función de distintas variables. Entre los factores que deben tomarse en consideración para calcular ese volumen de mercancía que se puede llegar a almacenar se encuentran, al menos, los siguientes:

  • El coste de almacenamiento.
  • La disponibilidad de espacio.
  • La fluctuación estacional del stock de consumo.
  • Plazo de abastecimiento.

En realidad, la fórmula de stock máximo sólo proporciona una orientación general, por lo tanto, corresponde a los responsables de la gestión el decidir cuál debe ser el nivel real de existencias que se almacenará, en base al análisis de dichas variables.

Si bien hace algunos años estos cálculos se llevaban a cabo manualmente, hoy día existen en el mercado diferentes productos software que facilitan su automatización, reduciendo el número de errores. Además, el uso de soluciones tecnológicas para analizar el punto de stock máximo, stock mínimo o stock de seguridad permite introducir muchas más variables en el cálculo, que gana en consistencia y minimiza el riesgo.

 

Desventajas del sistema de stock máximo – stock mínimo

Pese a que el sistema de stock máximo – stock mínimo es uno de los más frecuentemente empleados para la gestión de almacén, existen detractores de este método. Para quienes no confían en esta forma de administrar el inventario, los principales inconvenientes que presenta tienen que ver con:

  • El modelo asume que la demanda es constante y continua, algo que pocas veces sucede en la realidad.
  • Incluso si la demanda es constante, el volumen de pedido puede variar induciendo a error en el cálculo del stock máximo, en especial cuando los tamaños del pedido del cliente son grandes en comparación con la demanda mensual.
  • Además, la intervención manual termina siendo necesaria para responder a la variabilidad en el tiempo de reposición.

 

No obstante, en la práctica, el mayor inconveniente del sistema stock máximo – stock mínimo es que induce a realizar pedidos más grandes, pero con menor frecuencia, para lograr así reducir los costes de compra. Y, sin embargo, al final, la mayoría de las empresas no ahorran por este motivo, sino que gastan más puesto que, al tratarse de pedidos menos frecuentes, la capacidad de responder a oportunidades inesperadas se reduce. Como consecuencia empieza a producirse el desabastecimiento en muchos artículos, se presentan costes mayores asociados con la necesidad de agilizar la reposición y la satisfacción del cliente puede verse comprometida.

Para poder aprovechar las ventajas del stock máximo – stock mínimo, además de darse unas condiciones muy particulares, hace falta tener la certeza de que se trabaja con pronósticos fiables. ¿Es el caso en tu negocio? ¿El método que empleas te permite responder a una variabilidad inesperada tanto en el consumo como en el tiempo de entrega?

 

 

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