Capacidad máxima de producción: cuestión de flexibilidad

Entre los KPIs de producción más importantes destaca el denominado “capacidad máxima de producción“. Los KPIs, indicadores clave de gestión, permiten hacer un seguimiento de la evolución de diferentes aspectos de la cadena de suministro. Su monitorización, actualización (para garantizar que siguen siendo relevantes) y la recogida de métricas permite obtener una imagen realista del rendimiento de supply chain así como orientar su gestión a la mejora continua.

capacidad máxima de producción

Créditos fotográficos: istock Kuzihar

En el caso de la capacidad máxima de producción, su estudio ayuda a determinar cómo de eficiente + Añadir nueva categoría es la función de fabricación de la organización, un aspecto crucial en un entorno de e-commerce. Para obtener una perspectiva más realista, el análisis de las métricas que de él se recogen suele complementarse con el de las provenientes de indicadores como el de rendimiento de equipos, costes de control de calidad, rotación de bienes y productos o estado de la producción.

 

E-commerce y capacidad máxima de producción

La e-logística se encarga de garantizar que la relación entre cliente y organización es óptima. Para ello, el enfoque de mejora continua debe aplicarse invariablemente y ello requiere medir. Las métricas ayudarán a ganar en ajuste porque, está claro que hay que satisfacer a la demanda de forma eficiente, pero la forma de hacerlo debe buscar el equilibrio con la rentabilidad, por tanto, hay que poner atención en los costes.

El conocimiento acerca de la capacidad máxima de producción permitirá mejorar la flexibilidad de la organización. Hay que tener en cuenta que, hoy día, los fabricantes se ven obligados a acortar el tiempo de procesamiento para responder de forma ágil a los requisitos del cliente.

Su flexibilidad les otorgará la capacidad de disponer de líneas de producción operativas para diferentes tareas en un período de tiempo definido. La complejidad de lograr ese objetivo reside en la planificación, que ha de alcanzar una precisión máxima.

Hay diferentes tipos de flexibilidad:

  • A corto plazo: implicaría el replanteamiento de las tareas conocidas para restarles complejidad.
  • A largo plazo: tiene que ver con la introducción de las modificaciones difíciles de predecir en el programa de producción.
  • De producto: es la capacidad para fabricar tareas conocidas en cualquier secuencia.
  • De volumen: se define como el potencial para aumentar la actividad de producción.
  • De ajuste: está relacionado con la adaptabilidad del procesamiento, el flujo de materiales y los sistemas de información en caso de necesidad de ajuste completo del programa de producción.
  • De crecimiento: radica en el potencial para mejorar el rendimiento de los procesos de producción existentes mediante la integración de procesos adicionales.

Dependiendo del tipo de flexibilidad de base, la demanda y las especificaciones relativas al proceso de fabricación en cada caso se logrará una capacidad máxima de producción diferente. Eso sí, dependerá siempre de la demanda. En un entorno de e-commerce la orientación al cliente es básica y eso se debe poder reflejar en este indicador, que deberá proveer de métricas adecuadas a las fluctuaciones del mercado en cada momento.

 

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