Los líderes con perfiles fríos, distantes, ensimismados en las responsabilidades de su cargo y preocupados por la mera consecución de los objetivos establecidos son figuras que forman parte, cada vez más, de un pasado reciente pero ampliamente superado por nuevos líderes con sólidas capacidades y aptitudes sociales.

Hemos dedicado, en ocasiones anteriores, algunas atenciones al surgimiento de nuevos perfiles profesionales relacionados con la gestión y la dirección de equipos, centrando nuestro interés en algunas de las características que se les asocian. Sin embargo, de un modo más general, en esta ocasión la atención recaerá en las capacidades y las aptitudes de liderazgo que se deben poseer para hacer frente a los retos que se derivan del nuevo ecosistema de negocios, determinado por la gestión por competencias (un sistema de gestión cada vez más difundido y de aceptación, hoy, prácticamente universal en el mundo empresarial).

Capacidades y aptitudes sociales

Si estás interesado en este tema, también te recomendamos la descarga de forma gratuita de nuestra guía sobre profesionales de la logística

TEXT - TOFU - Profesionales más buscados [Duplicate]

Capacidades y aptitudes sociales para la dirección y la gestión de equipos

Es preciso, en primer lugar, establecer una clara distinción entre capacidades y aptitudes, términos frecuentemente utilizados como sinónimos (dado su contacto y uso recurrente en contextos similares) pero que presentan importantes diferencias entre sí.

  • Por capacidades entendemos el conjunto de conocimientos y habilidades que capacitan a un sujeto para llevar a cabo determinadas tareas con un alto porcentaje en las expectativas de éxito.

  • Las aptitudes, por su parte, incluyen las capacidades pero amplían su dominio integrando, también, la disposición para el desempeño de ciertas tareas, actividades o cargos (en este caso, el liderazgo).

Es evidente, pues, que las aptitudes sociales para el liderazgo incluyen las capacidades que entendemos como propias y necesarias para liderar misiones que impliquen un cierto grado de trato social, además de la disposición del sujeto para asumir este tipo de responsabilidades; es decir, en un líder de equipos se deben detectar una necesaria formación y capacitación en habilidades sociales para la gestión de equipos, y tener en cuenta su disponibilidad para acometer las tareas que se le encomienden.

Es importante no confundir en este punto aptitud con actitud social, siendo esta un factor también de relevancia en el caso que nos ocupa, pero que se presupone en cualquiera que se postule como candidato a liderar o gestionar equipos humanos.

Establecidas estas diferencias, ahora sí, ya podemos abordar el núcleo duro del asunto, y dilucidar algunas estas capacidades y aptitudes sociales que debe poseer un buen gestor de equipos humanos (un líder, en definitiva):

  • Empatía: una aptitud natural que se puede entrenar y desarrollar adecuadamente para alcanzar el óptimo equilibrio (absolutamente necesario) entre la exigencia y la comprensión dispensadas a los miembros del equipo humano que se lidera.

  • Creatividad: una habilidad a medio camino entre la capacidad y la aptitud, enormemente condicionada por el nivel de formación que se posea, el grado de compromiso adquirido con la misión encomendada y la flexibilidad cognitiva del líder o gestor.

  • Motivación: una habilidad de primer orden en la gestión de equipos. La guía Las mejores técnicas de motivación para la gestión de equipos ofrece amplia información al respecto (está disponible gratuitamente en nuestro apartado de recursos formativos).

  • Formación: las capacidades y habilidades se forman y desarrollan, es decir, se aprenden. Es preciso que un líder de equipos apueste firmemente por la formación continuada tanto de los miembros que los componen como la suya propia, actualizando los conocimientos adquiridos y detectando nuevas oportunidades formativas.

 

Post relacionados:

POST - TOFU - Profesionales más buscados [Duplicate]