Al category management actual le falta una dosis importante de estrategia, no le sobran los datos y corre el peligro de dejar de ser sinónimo de buenos resultados si no se encuentra, al otro lado del dashboard con una mente capaz de convertir los resultados del análisis, ya en forma de datos accionables, en movimiento que impulse a la organización hacia delante.

category management

Créditos fotográfico: istock SirikulT

Datos, talento, tecnología y estrategia: cómo optimizar el category management

La complejidad del entorno de mercado actual precisa de la combinación óptima de talento y tecnología y, cuando esto no sucede, comienzan a aparecer debilidades que pueden quebrar los principios del category management. Los dos puntos débiles cuya aparición debe evitarse a toda costa tiene que ver con:

a) No existe un conocimiento suficiente del consumidor que soporte el curso estratégico: cuando se presenta esta carencia el category management no es eficiente. No se entienden los hábitos y costumbres del cliente, no se sabe quién es el consumidor y, difícilmente se pueden establecer categorías estratégicas. Hacerlo requiere de un proceso bien elaborado respaldado por la visión única de cliente. Para conseguirlos:

  • Una amplia gama de entradas de datos deben reunirse en una única perspectiva.
  • Este conocimiento puede concretarse en un conjunto de oportunidades que definan las iniciativas que es necesario adoptar.
  • El proceso debe culminar en un plan de juego para cada categoría, donde se determinen los pasos a seguir, las inversiones requeridas y los beneficios financieros u operativos esperados.

Como la gestión de categorías ha crecido en amplitud y sofisticación, hoy día, al poner en práctica el category management es importante coordinar las estrategias y tácticas relacionadas en todos los canales. promociones, precios o surtido deben estar siempre alineados y, por supuesto, vinculados a objetivos de categoría. De esta forma, es posible monitorizar si se van alcanzando las metas o si hace falta introducir algún ajuste para ganar en consistencia y competitividad. Es fundamental que la propuesta de valor esté clara y no existan confusiones, puesto que ello afectaría a la experiencia de cliente de forma negativa y, para ello, es importante contar con profesionales bien preparados y que sepan cómo explotar al máximo las posibilidades de la información.

b) Faltan datos de calidad: existen volúmenes de información sin precedentes al alcance del negocio y listos para optimizar el category management y, a pesar de ello, las organizaciones no mejoran resultados. ¿Por qué? No saben escoger los datos que realmente necesitan, los que resultan determinantes para su estrategia y se sienten abrumados por la cantidad de información que llega de dispositivos GPS, de redes sociales, del IoT, Además de no saber filtrar ni priorizar, el principal problema que muchas empresas sufren tiene que ver con la calidad de los datos que usan. Les falta estrategia y eso hace que la integridad, la exactitud, la completitud o la unicidad de los datos falle, por lo que la precisión se ve afectada, lo que supone un obstáculo significativo a las capacidades de muchas organizaciones para aprovechar la analítica para impulsar la toma de decisiones y mejorar la experiencia del cliente. No hay category management que valga cuando el error está en el núcleo del dato y, para evitarlo, ésta debe ser la primera cuestión a resolver:

  • Promoviendo la integración en toda la empresa.
  • Formando al personal para que comprendan su compromiso y responsabilidad con la calidad de datos.
  • Buscando una única versión de la verdad a través de procesos de planificación integrados.
  • Conectando todos los canales, categorías y puntos de contacto para desarrollar una imagen real de las necesidades y el comportamiento del consumidor.

 

POST - TOFU - Lean SC [Duplicate]