Ya hace varios años que Gartner publicó los cinco pasos para convertirse en una cadena de suministro demand driven (reaccionar – anticipar – integrar – colaborar – orquestar). En este periodo de tiempo, muchos supply chain han descubierto que la estandarización no sólo ha dejado de funcionar para los clientes, sino que tampoco funciona a efectos de transformación.

Businessman checking inventory in stock room of a manufacturing company on touchscreen tablet

Créditos fotográficos: istock shutter_m

Cada cadena es distinta, única y sus particularidades impiden que el cambio hacia un modelo de gestión impulsado por la demanda pueda ser comparable al de cualquier otra. Pero, como en todos los aspectos de la vida, de todos los errores se puede aprender.

 

El viaje hacia la meta demand driven. ¿Error o acierto?

A pesar de todo, o debido a encontrarse en un estadio inicial de la revolución que supuso el cambio al enfoque demand driven; muchas organizaciones se lanzaron a la transformación y dejaron atrás perspectivas más tradicionalistas de gestión de supply chain, que ya empezaban a mostrar que no funcionaban como antes.

Pero no resulta nada sencillo el limitarse a intentar copiar un modelo que otros han aplicado con éxito y conseguir los mismos resultados. Y mucho menos en el entorno de supply chain, donde las cuestiones culturales pueden agravar el problema. Además, no cabe pensar en una transformación que no esté del todo alineada con la estrategia de negocio, que debía ser la predecesora del movimiento.

Por eso, las complicaciones no tardaron en presentarse para todos aquéllos que, a pesar de todo, habían tomado la decisión más acertada: romper con el pasado y adaptarse al nuevo escenario. Entre las dificultades que las cadenas de suministro atravesaron para lograr una mayor adecuación con el perfil y las necesidades del nuevo cliente se pueden citar las siguientes:

  • Complicaciones en el establecimiento de redes de valor con los proveedores.
  • Cuestiones derivadas de problemas con la integridad de la información.
  • Falta de visibilidad de extremo a extremo.
  • Dificultades para lograr el nivel de conectividad necesaria entre todos los componentes de la cadena.
  • Falta de una estrategia para recoger datos de los diferentes canales.

Para tener éxito, las empresas deben adoptar las iniciativas adecuadas en el momento preciso. En el caso de la cadena de suministro demand driven el principal acierto en supply chain ha sido el iniciar la transición hacia  un modelo más dinámico y adaptativo cuanto antes. A la vez, el error más común fue el pensar que podían emplearse los atajos y reaccionar ante la necesidad de cambio, en vez de utilizar la transformación sujeta a un plan como respuesta a las nuevas necesidades de mercado.

La falta de madurez tecnológica en muchas organizaciones está detrás de muchos de los puntos débiles de un plan con vocación de éxito, aún así, demand driven supply chain es una meta por la que luchar y, para ello será preciso priorizar la transformación digital, dejando que la tecnología, en forma de redes sociales, movilidad, analítica avanzada y la nube, apoyen la evolución de las cadenas de suministro globales.

 

POST - TOFU - Enfoque customer-driven