Demand planning: expertise y tecnología

¿Cómo afrontan las cadenas de suministro actuales el demand planning? ¿De qué modo consiguen atraer el talento que resolverá las cuestiones que se presenten al enfrentarse a una función de tal nivel estratégico?

demand planning

Créditos fotográficos: istock ipopba

La escasez de profesionales cualificados y bien preparados para desempeñar su rol en supply chain es una realidad. Ya no sólo se trata de la preocupación creciente acerca de cómo plantear el reclutamiento para poder llamar la atención de los individuos con mayor nivel de conocimientos y experiencia, sino que el problema se complica cuando la retención de profesionales a este nivel se convierte en un asunto prioritario.

Por muchos avances tecnológicos que haya, pese a que se pueda invertir más y mejor en nuevas herramientas, las personas resultan insustituibles a la hora de marcar el rumbo de la cadena de suministro. Y mucho más en posiciones, como la que se ocupa del demand planning, donde una decisión acertada hacia la efectividad logra afinar los niveles de inventario, mejorar la rentabilidad de un producto o de un determinado canal y mejorar la precisión en las previsiones de ingresos.

 

Demand planning: área reservada para expertos

El demand planning es una de esas funciones a las que no todo el mundo puede aspirar. El éxito en la elaboración de este tipo de pronósticos depende de llevar a cabo acciones como las siguientes:

  • Estudio de las previsiones de los clientes así como de los datos históricos de ventas.
  • Uso de herramientas analíticas, simuladores y escenarios “what if”.
  • Gestión de las previsiones y elaboración de pronósticos de demanda.
  • Confirmación con los clientes y monitorización de KPIs para introducir los ajustes necesarios.
  • Sincronización de la planificación de la demanda con los pronósticos obtenidos.

Los buenos resultados en esta función, los que llevan a lograr la alineación necesaria entre táctica y estrategia, dependen también del nivel de colaboración adquirido con clientes y proveedores. Se trata por tanto de una tarea que combina las habilidades técnicas, el uso de métodos de análisis avanzado, la capacidad de negociación, habilidades comunicacionales y visión de negocio, un compendio de aspectos que no todos los perfiles reúnen.

Por ello, los encargados de gestionar el capital humano en supply chain debe asegurarse de que, para la función de demand planning, cuentan con las personas adecuadas. Lograrlo depende en gran medida de modernizar constantemente la demanda de planificación de talento para apoyar las necesidades cambiantes de la cadena de suministro, teniendo en cuenta las de hoy, pero sin olvidar de las que podrían presentarse mañana.

Y es que, para un buen demand planning no basta con centrarse en hacer el pronóstico, sino que hay que saber también cómo interpretar los resultados. Sin duda, la planificación de la demanda es una de las actividades más valiosas en cualquier organización y su impacto llega a toda la cadena de suministro, desde ventas a producción, de distribución a marketing.

Ser capaz de diseñar un buen plan, sólido y consistente, es ponerse en la pista para equilibrar los niveles de inventario con los costes y lograr un flujo de caja positivo y, lo que es más importante, optimizar los niveles de servicio al cliente. Pero no hay que olvidar que los responsables de demand planning, cada vez más, deberán abrazar la tecnología, apostar por la variedad de fuentes y el uso de información en tiempo real, dejando a un lado las limitaciones de Excel, poner el foco en la colaboración entre los distintos componentes de supply chain y centrarse en actividades de alto valor añadido.

 

POST - TOFU - Gestión del talento en la SC

Publicado en El gap entre tecnología y talento Etiquetado con: