Ecomovilidad: decisiones que hacen tu cadena más sostenible

Hoy día, pensar en conseguir un supply chain más sostenible es hacerlo en ecomovilidad. Las cadenas de suministro globales son más complejas que nunca antes, lo mismo sucede con los sistemas de transporte, que tratan de responder a una demanda exigente, sirviendo de apoyo a una logística eficaz que consigue suministrar materiales de un punto a otro con puntualidad y mueve productos a lo largo de la cadena de suministro buscando aumentar la tasa de entregas perfectas.

ecomovilidad

green tree surrounded by cars

Créditos fotográficos: Mike Kiev

Sin embargo, toda esta actividad económica deja huella. El transporte de mercancías contribuye de manera determinante en la emisión de los gases que causan el efecto invernadero y se prevé que, de no ponerse medidas, en el futuro la situación puede empeorar.

 

TEXT - TOFU - Empresa sostenible

 

La ecomovilidad es, más que una opción, una necesidad, como confirman datos de un reciente estudio del World Economic ForumThe Potential of an Integrated Systems Approach for Sustainable Transportation”, donde se pone de manifiesto que  “el sector de transporte representa actualmente el 23% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero13 y la AIE proyecta que las emisiones del transporte podrían aumentar en un 87% 14 para 2050 si continúan las tendencias actuales y futuras y no se ponen en marcha nuevas políticas para contrarrestar estas tendencias”.

Los responsables de la cadena de suministro deben integrar opciones ambientalmente racionales en sus estrategias. Es preciso alinear la gestión con el principio de sostenibilidad, algo que reduciría el problema ambiental y, a la vez, aumentaría su rentabilidad a largo plazo. Según el informe de la ONU “Mobilizing Sustainable Transport for Development”:

  • Las inversiones en transporte sostenible podrían conducir a ahorros de combustible y menores costos de operación, disminución de la congestión y reducción de la contaminación del aire. Se estima que los esfuerzos para promover el transporte sostenible pueden generar ahorros de hasta 70 trillones de dólares para 2050.
  • La planificación a largo plazo para un transporte más sostenible de mercancías (y también de pasajeros) podría producir un aumento del PIB mundial de 2,6 billones de dólares.

Las decisiones que se toman en materia de transporte, la logística y la gestión de la cadena de suministro causan un gran impacto en las empresas, la sociedad y las economías nacionales. ¿Hacen falta más motivos para apostar por la ecomovilidad?

 

Iniciativas de ecomovilidad en marcha

En el citado informe del World Economic Forum se destacan algunas propuestas de iniciativas de Reducción de Emisiones en el Transporte. Detrás de la ecomovilidad debe haber una estrategia que ayude a reducir de forma efectiva esas cifras de perjuicio ambiental in crescendo. El plan de reducción de la huella de carbono se materializa en proyectos como los que algunas compañías de transporte están llevando a cabo:

  • En el transporte por carretera: las novedades están en línea con la reducción de las emisiones, el ahorro de combustible, la aerodinámica de los vehículos y la introducción de nuevos motores eléctricos y alternativos.
  • En el transporte aéreo: relacionadas con la mejora de la eficiencia de las operaciones, optimización de la gestión del tráfico, impulso al diseño de las aeronaves y la sostenibilidad de los materiales empleados para su construcción, jubilación anticipada de las aeronaves y el uso de biocombustibles.
  • En el transporte marítimo, la atención se centra en el aumento de la eficiencia del combustible a través de mejoras en el diseño de buques, operaciones y maquinaria. Por supuesto, también se tiene en cuenta la introducción de combustibles más sostenibles. Estas propuestas son de gran relevancia, en especial si se tiene en cuenta que, como recoge el informe “The Potential of an Integrated Systems Approach for Sustainable Transportation”, se prevé que el transporte marítimo crezca durante las próximas décadas. En concreto, “las previsiones de aumento en los volúmenes de carga son de un 107% para 2050 en comparación con la línea base de 2005”.

 

Mejores prácticas de ecomovilidad

Gobiernos, compañías de transporte, proveedores de energía, empresas de logística y cadenas de suministro se han de alinear para hacer de la ecomovilidad una realidad. Hará falta una inversión en infraestructura, habrá que asegurar la sostenibilidad de las fuentes de energía, mejorar la transparencia y tomar decisiones más conscientes.

Los responsables de la cadena de suministro, a la hora de elegir proveedores de servicios de transporte deberán tener en cuenta el objetivo de ecomovilidad y centrar su elección en compañías comprometidas con los principios de sostenibilidad, que ya estén tomando acciones como:

  • Transformación a nivel de sistema: se deberá priorizar a las empresas que colaboren con otros proveedores de servicios para desarrollar soluciones de movilidad integradas y sostenibles en las que las emisiones puedan medirse de manera confiable y granular.
  • Electrificación de vehículos: será preferible contratar compañías que hayan optado por una flota de vehículos eléctricos, una decisión que, además de su alineación con los principios sostenibles de la ecomovilidad, también revela su carácter innovador y su apuesta por el desarrollo tecnológico.
  • Biocombustibles: en lo que respecta al transporte aéreo, habrá que primar los acuerdos con las empresas que reposten sus aeronaves con biocombustibles.

Cuando se trata de ecomovilidad, la elección de socios en la cadena de suministro aumenta de importancia. Y, para que esa búsqueda sea lo más efectiva posible, hay que investigar. Conocer el grado de compromiso de las compañías de transporte o proveedores de servicios logísticos y acceder a datos reales sobre sus acciones hacia la ecomovilidad es un paso determinante para acertar en la elección.

Algunos ejemplos de organizaciones que apuestan por reducir su impacto ambiental son los siguientes:

  1. DHL: con su Programa GoGreen confirman su apuesta por el transporte sostenible. Este plan de protección ambiental tiene como objetivo medir las emisiones de una amplia gama de actividades empresariales utilizando procedimientos estandarizados. Se centran en las medidas que logran mayor eficiencia, a la vez que buscan reducir el consumo de energía y combustible. En 2008, DHL se fijó el ambicioso de mejorar su eficiencia en un 30% para el año 2020. Y no sólo eso, sino que el Grupo también está tratando de ayudar a sus clientes a reducir sus emisiones, con lo que implementan la sostenibilidad en su estrategia de negocio a largo plazo.
  2. TNT: en su Informe de Responsabilidad Corporativa se puede leer que la reducción del impacto de sus operaciones en el medio ambiente es uno de los principales impulsores de su estrategia. Informan de que, entre sus objetivos está minimizar los efectos adversos para el entorno que puedan surgir como consecuencia del uso de recursos naturales, la emisión de gases de efecto invernadero o el ruido y la contaminación. En concreto, entre sus metas está la de lograr una mejora de eficiencia en emisiones de CO2 del 40% para 2020.
  3. Toll: se compromete a reducir el impacto de sus operaciones en el medio ambiente, sin dejar de garantizar el mejor servicio a sus clientes. Para ello busca aplicar nuevas tecnologías y mejores prácticas. Entre las soluciones que han puesto en marcha se encuentran el reemplazar los recursos no renovables como el diésel y el gas con fuentes renovables.

 

¿En tu cadena de suministro os habéis marcado el objetivo de ecomovilidad? ¿También están alineados con este compromiso vuestros socios y proveedores?

 

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