Un enfoque customer-driven es un planteamiento de orientación hacia el cliente. Esta orientación hacia el cliente es considera como la voluntad de satisfacer al cliente a través la responsabilidad del empresario de atender a sus pedidos con la mayor agilidad posible, conocer sus objetivos y anticiparse a sus necesidades.

albaran valorado

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Este enfoque, conlleva a que la empresa se preocupe por comprender cuáles son las necesidades del cliente y, en la medida de lo posible, dar una salida a cualquier eventualidad que le pueda surgir. Además, la empresa deberá hacer esfuerzos añadidos para superar las expectativas del cliente y mejorar la calidad del servicio que ofrece, considerando otros aspectos como la tolerancia y la cordialidad.

Pues bien, en su afán por conseguir un enfoque orientado hacia el cliente, hay empresas que utilizan el albarán valorado, ofreciendo así un servicio extra donde el cliente podrá consultar el valor de las mercancías antes de que le llegue la factura. Pero ¿qué es exactamente un albarán valorado y qué ventajas puede ofrecer a los clientes?

Un albarán, en vez de acometer competencias tributarias, se utiliza para justificar la entrega de una mercancía. Este es el motivo por el cual, la mayoría de los albaranes solo especifican la mercancía que se envía al cliente y no aparece por ningún sitio el valor de dicha mercancía.

No obstante, el albarán valorado, al igual que el albarán sin valorar, especifica la mercancía que se está entregando al cliente, pero además incorporar el precio de cada artículo, así como el valor total del género entregado. Es decir, aparecen los detalles de cada artículo y de su valor.

A pesar de que el albarán está valorado, hay que tener claro que no posee consecuencias tributarias. Es decir, el albarán valorado, al igual que el albarán sin valorar, solamente respalda el compromiso de una entrega de mercancía y que la valoración de ésta aparezca en el albarán tan sólo es un hecho que presenta un detalle más específico del intercambio de mercaderías.

El albarán valorado lo pueden utilizar empresa que permiten a sus clientes facturar por periodos de tiempo, de esta manera el cliente puede saber en cualquier momento, aunque no tenga la factura, cual es el valor de la mercancía adquirida.

Diferencias entre el albarán valorado y la factura

A pesar de que normalmente se puede tener bastante claro lo que es un albarán, hay situaciones en las que se puede confundir lo que es un albarán valorado y una factura. La verdad es que su utilidad y su validez son muy distintas. La principal discrepancia que existe entre estos dos documentos es que el albarán valorado, o no, simplemente demuestra la transmisión de la mercancía de un vendedor hacia un comprador y no tiene consecuencias tributarias, ni valía fiscal; no obstante la factura acredita el desembolso de dinero por dicha mercancía y tiene tanto efectos tributarios como valía fiscal. Además la emisión de la factura es obligatoria y la del albarán valorado no, solo lo expiden las empresas que quieren generar un valor añadido al cliente.

A través del albarán, aunque aparezca el valor de la mercancía, tan solo se está justificando la entrega del producto, para así certificar que la mercancía ha sido recibida por el comprador. Cuando el albarán está valorado, además de garantizar la entrega, se le está aportando una información extra al cliente que le puede servir de ayuda. De esta manera, el albarán valorado puede potenciar el enfoque hacia el cliente de cualquier compañía. Pero nunca tendrá efectos tributarios.

En cambio, el documento que demuestra que se ha ejecutado la compra-venta y que por lo tanto tiene consecuencias tributarias es la factura. Ésta es la razón por la que la factura tiene la obligación de incorporar la identidad de las partes que participan en la transacción, la cantidad y el valor de la mercancía con la que se negocia, además del IVA que se le aplica a estos productos.

 

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