Estrategia omnichannel: cómo evitar la rotura de stock

Si ya era complicado evitar la rotura de stock antes de la revolución que ha supuesto la omnicanalidad, ¿cómo evitar este problema de desabastecimiento en un entorno tan complejo?

Créditos fotográficos: TheaDesign

Gestionar el inventario de forma adecuada en un momento en que la estrategia incluye una variedad de canales diferentes que deben estar perfectamente sincronizados para ofrecer al cliente una experiencia integrada es, al final, una cuestión de información. Datos, visibilidad y conectividad son algunas de las claves que evitan la rotura de stock en una organización omnichannel.

 

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3 pistas para que la rotura de stock no tenga cabida en el universo omnichannel

Los responsables de la cadena de suministro de una organización que tiene una estrategia de omnicanalidad en marcha deben ser cuidadosos al planificar, hacer las elecciones tecnológicas adecuadas y buscar maximizar su conocimiento de la demanda y sus tendencias.

Olvidarse del riesgo de rotura de stock es una posibilidad al alcance de las organizaciones que sepan:

  1. Realizar análisis predictivos y prescriptivos: una combinación de registros históricos e información actualizada permitirá ajustar al máximo la planificación de inventario. Es el punto de partida para la identificación de tendencias y es, precisamente, en base a éstas, como se logra conocer cuáles son los productos más vendidos en temporadas de vacaciones, qué artículos suelen estar más demandados en las horas previas a un día festivo, qué ítems vuelan de las estanterías (virtuales o físicas) coincidiendo con la vuelta al cole o qué promociones han impulsado picos de ventas. Una vez se dispone de esta información, hay que considerar el modo en que las condiciones pueden haber cambiado para el negocio en los últimos meses. Con todos estos datos se puede hacer un pronóstico de los cambios que pueden afectar la demanda de los clientes y los niveles de inventario óptimos.
  2. Poner el foco en el seguimiento: mantener un seguimiento de los pedidos y los niveles de inventario es un desafío clave para los responsables de negocios omnicanal. Sin embargo, la tecnología es el mejor aliado a la hora de ganar en integración y sincronización. Con el software adecuado se puede lograr la actualización automática de los niveles de inventario en los diferentes canales, centralizando toda esa información en un repositorio de datos común, al que se deberá acceder para la toma de decisiones. El establecimiento tradicional, la tienda online, los distribuidores retail e incluso los pedidos que llegan a través de redes sociales son visibles en todo momento y nada escapa al control.
  3. Lograr la coordinación efectiva de todos los componentes de la cadena de suministro: de nada sirve una estrategia omnicanal de éxito si, a la hora de la verdad, fallan los proveedores. A la hora de calcular el reabastecimiento de inventario, tan importante como conocer la demanda es estar seguros de la capacidad de respuesta de los proveedores. La negociación de los plazos de entrega, condiciones y el acuerdo sobre el que se construye la relación entre ambos son determinantes para evitar la rotura de stock.

Por último, en la lucha de los gestores de empresas omnichannel contra la rotura de stock, es preciso tener en cuenta la necesidad de crear un plan de contingencia de satisfacción del cliente. Este plan B permite mantener la satisfacción del cliente aun a pesar de quedarse sin un producto popular. Actualizaciones al móvil o por email que informen de su reposición, descuentos en la siguiente compra del producto o el envío gratis son algunas de las estrategias que mejor resultado pueden dar a este respecto.

¿Cómo gestionáis la rotura de stock en tu negocio?

 

 

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