La búsqueda de nuevos desafíos, el anhelo de un cambio de rumbo, la expansión de los límites del negocio o la fuerza de la necesidad impulsan a muchos empresarios a plantearse la internacionalización. Pero, mucho antes de pensar en cómo exportar, hace falta hacer un esfuerzo introspectivo y preguntarse si realmente es una buena idea.

Este post trata sobre la exportación, concretamente de cómo decidir si vale la pena exportar o no. Si quieres saber más sobre el tema, no dudes en descargar nuestra guía gratuita Cómo exportar con éxito:

TEXT - TOFU - Cómo exportar con éxito
  • Es una opción compleja.
  • Implica un gran riesgo.
  • Requiere de una inversión considerable.
  • No puede hacerse sin contar con cierta información previa que permita un análisis de la situación y las posibilidades reales de la empresa en los mercados extranjeros que se perfilan como elegidos.

como exportar si o no

Créditos fotográficos: “Export Or Import Directions” by Stuart Miles

Cómo saber si la exportación es la opción correcta

Saber cómo exportar es también conocer cuándo hacerlo, dónde hacerlo, cómo y a quién. Pero, para iniciar este proceso, atractivo y enriquecedor, que dotará a la empresa de una experiencia y unos conocimientos de gran valor, antes hay que preguntarse por qué. Respondiendo a esta cuestión se pueden evitar muchos fracasos al conocer por qué no se debe dar este paso:

  • Nunca se debe decidir por exportar como última alternativa.
  • Esta opción no debería considerarse cuando la empresa no se encuentra fuerte.
  • Los recursos son necesarios (logísticos, humanos y, por supuesto, también económicos). Si se carece de ellos o no se sabe dónde conseguirlos, no puede plantearse la internacionalización.
  • Para que la respuesta sea sí, ésta debe estar fundamentada. No se debe actuar fuera de las fronteras sin un conocimiento. Esta información incluye datos sobre la normativa aplicable, las reglas del comercio en el país de destino, las condiciones de las compraventas internacionales, un análisis del riesgo país, conocimiento acerca de los canales de distribución, los competidores, etc.

Si se cuenta con todo lo necesario para avanzar hacia otros mercados y no caben dudas, hay que confirmar por última vez que se conocen las implicaciones en cuanto a:

  • Tiempo: la exportación no es algo que se construya en un día. Este proceso implica plazos, algunos de los cuales están fuera del propio control. Sólo la experiencia es la mejor aliada a la hora de minimizar estos lapsos que pueden acarrear el aumento significativo de costes en cada operación.
  • Plan de exportación: la estrategia y la inversión que supone son dos aspectos a tener en cuenta desde la etapa de planificación de la internacionalización. Los análisis y estudios de mercado no son una opción, sino una necesidad.
  • Imagen de marca: este concepto debe estar claro desde los estadios más prematuros. De la proyección del negocio dependerá la aceptación en el mercado y, la reputación que la empresa ha logrado hasta el momento jugará un papel importante.

Valorar los riesgos es la única forma de minimizarlos y, en lo referente a cómo exportar, esta mesura debe ser tenida en cuenta con mayor énfasis. Al mismo tiempo, evitar las decisiones rápidas e impulsivas y avanzar con paso lento pero seguro es la mejor forma de prevenir situaciones no deseadas, sin olvidarse en ningún momento, de no descuidar el mercado local.

POST - TOFU - Como exportar con éxito