La excesiva fluctuación en la cadena de suministro por el efecto látigo

El temido efecto látigo en la cadena de suministro puede causar más de un problema de stock y de sobrecostes, que no es poco, pero también afecta a la satisfacción del cliente, que es la prioridad máxima dentro del enfoque customer driven. Un incremento excesivo de la producción puede conllevar un desbarajuste en cada uno de los procesos del engranaje logístico en todas las empresas involucradas.

efecto látigo

Créditos fotográficos: istock cybrain

En la actualidad hay muchas herramientas para minimizar el efecto látigo, pero antes de eso, veamos cómo podemos evitarlo y por qué se produce.

 

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Cómo se desencadena el efecto látigo

El efecto látigo (efecto bullwhip) es la tendencia a una excesiva fluctuación de inventarios y pedidos en las cadenas de suministro que no se corresponde con la demanda real de los clientes. Es decir, lo que empieza en una pequeña discrepancia entre el pedido y las necesidades reales, y que puede ser fácilmente subsanable, termina ocasionando grandes colapsos en el engranaje logístico.

Es entonces cuando las pequeñas variaciones en un punto determinado de la cadena van aumentando y trasladándose a todos los procedimientos conforme se va avanzando en la cadena, produciendo problemas de inventario a su paso.

Este fenómeno se produce cuando los pedidos se transmiten mediante diversos intermediarios y, además, las diferentes áreas claves de la cadena de suministro están distanciadas espacialmente y se dificulta la comunicación entre ellas.

Si en los diferentes eslabones de la cadena de suministro no se presenta una información y feedback constantes sobre los inventarios y la demanda actual del consumidor, el efecto látigo genera sobre stock y, como consecuencia, se encarece radicalmente el producto final. Ese latigazo en las fluctuaciones de la cadena de suministro aumenta los costos asociados con inventario, transportes, embarque y recepción, etc, desencadenando finalmente en una menor rentabilidad.

 

¿Qué factores causan el efecto látigo?

  • Falta de información entre proveedores y compradores intermediarios, provocando una interpretación errónea y una mala aplicación de las políticas del stock de seguridad.
  • Manejo sin orden en los pedidos de producción, generando volatilidad en los envíos.
  • Falta de precisión en la predicción de la demanda: Debido a pedidos inflados o estratégicos aprovechando condiciones de mercado.
  • La falta también de precisión de los pedidos que nos llegan del resto de participantes de la cadena.
  • Realizar pedidos movidos por el pánico ante situaciones de rotura de stock: Puede provocarse por la incertidumbre de caer en el desabastecimiento y generar pedidos innecesarios.

 

Cómo evitar el efecto látigo

  • Lograr que la cadena de suministro reaccione a las ventas inmediatamente, para una buena gestión de los inventarios.
  • Comunicación entre cada una de las fases de la cadena de suministro e integración tecnológica.
  • Planificación en la gestión de almacén con una buena previsión de la demanda (que ha de comprobarse con el área de producción).
  • Comprender el comportamiento de los picos de demanda y de la estacionalidad de los productos para, asimismo, prever el comportamiento de los clientes.
  • Capacidad para integrar la dinámica del Just in Time para fortalecer la integración y sincronización con clientes y proveedores.

De esta forma podremos adecuar las exigencias del cliente con las fluctuaciones de nuestra cadena de suministro de forma correcta y previsora, de modo que podamos centrarnos en el enfoque Customer Driven y ajustar eficientemente las necesidades de la organización con las preferencias del cliente.

 

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