La importancia del plan estratégico de operaciones

En el plan estratégico de operaciones se explicitan cada una de las acciones que la dirección de operaciones ha decidido poner en marcha. Alcanzar los objetivos fijados, a partir del análisis de los recursos internos teniendo en cuenta la situación actual y la evolución futura del mercado, es la misión principal de este plan.

estrategia de operaciones plan estratégico

Este post trata sobre la estrategia de operaciones y su papel como elemento clave para el éxito de la empresa. Si quieres saber mucho más sobre este tema, descarga nuestra guía gratuita Aspectos clave de la Estrategia de Operaciones:

TEXT - TOFU - Aspectos clave estrategia operaciones

El plan de operaciones se centra en los aspectos técnicos y organizativos que conciernen a la elaboración de los productos o a la prestación de los servicios. Contempla la programación de dichas acciones y su control, a la vez que un análisis financiero con previsiones de ingresos, costes, márgenes y beneficios, a un plazo que suele ser largo: de entre 3 y 10 años.

Áreas del plan estratégico

Se compone de cuatro áreas fundamentales de actuación:

  1. Productos o servicios, analizados sólo desde el punto de vista técnico, ya que la perspectiva comercial es función del plan de marketing. Las características técnicas que afectan a los productos o servicios que ofrece la compañía quedan definidas, además de aquéllas que atañen a su diseño y envase. También se tienen en cuenta los aspectos legales incluyendo certificaciones y homologaciones, modelos industriales, modelos de utilidad y patentes. Finalmente, se comparan con los productos y servicios ofrecidos por la competencia.
  2. Procesos y cadena de valor, entendidos como cadenas de actuación o manipulación de una entrada, por ejemplo, la materia prima, a la que se añade un valor para generar una salida, por ejemplo, el producto acabado. Esta descripción es válida tanto para tangibles como intangibles. Los procesos pueden ser de muy diversa índole, simples o complejos, y la gama contempla desde aquéllos puramente administrativos o comerciales hasta los de fabricación. En el estudio de su viabilidad y rentabilidad, se tienen en cuenta muchos factores referidos a proveedores y clientes, capacidades de los propios procesos productivos, medios y tecnología empleados. Se trata de descubrir cuál es la relevancia y función de cada uno de ellos, a la vez que establecer planes de acción para su mejora. En cuanto a los procesos de fabricación en concreto y que sólo se aplican en las empresas industriales, se consideran aspectos como la organización de los procesos de manufactura (en serie o bajo pedido), subcontrataciones a terceros, tecnologías necesarias, equipos empleados y su vida útil, las patentes, derechos de propiedad o contratos de asistencia técnica, la organización y gestión de las instalaciones, por poner algunos ejemplos.
  3. Programa de producción, como concepto válido tanto para empresas que producen bienes como las que prestan servicios. En el primer caso, el de las empresas industriales, por lo general se cuenta con almacenes o sistemas logísticos que permiten regular la producción; en el caso de los servicios, la característica principal es que son altamente perecederos, es decir que se consumen al momento, de manera que el tiempo es un factor esencial. La capacidad de producción en las empresas de servicios es su talón de Aquiles: sólo la programación correcta de las tareas y una buena gestión del tiempo permitirá satisfacer la demanda sin congestión o, por el contrario, sin infrautilización del tiempo. Partiendo de las previsiones de ventas, se estructura el plan de producción, concepto válido tanto para productos como para servicios, a partir del cual se prevén las necesidades de personal (mano de obra directa) y la capacidad de los equipos para la fabricación de los productos o venta de los servicios.
  4. Aprovisionamiento y gestión de existencias, sólo aplicable en el caso de las empresas industriales. Esta área se relaciona con la política de compras, el almacenamiento de bienes y productos terminados, el detalle de aprovisionamiento y la gestión de existencias. En primer lugar, se estudian las necesidades y requerimientos en cuanto a materiales, materias primas, productos acabados o semiacabados, subproductos y residuos: su calidad y niveles de tolerancia. De ese modo, es posible realizar previsiones certeras sobre las cantidades que van a ser necesarias, en función de los planes de producción y comerciales. El siguiente paso es el de evaluar las posibles fuentes de abastecimiento y sus ofertas: proveedores, precios, condiciones, plazos entrega y términos de pagos. Y, en la última etapa, se planifica el ciclo de aprovisionamiento y se prevé un stock de seguridad, con rangos mínimos y máximos. Todo ello teniendo en cuenta los ciclos de venta, la estacionalidad y los plazos de entrega del producto acabado.

Que el plan de operaciones se establezca a largo plazo es lógico, ya que las inversiones de capital a realizar en instalaciones, tecnología y maquinaria suelen ser muy costosas. Las decisiones estratégicas que se toman a la hora de elaborar el plan de operaciones son de un enorme peso específico para la compañía y conllevan un gran riesgo. Deben ser muy bien estudiadas y definidas, ya que de ellas depende, en gran medida, el éxito o fracaso de la compañía.

¿Has encontrado interesante este artículo? Si quieres saber mucho más sobre la estrategia de operaciones, no dejes de consultar estos artículos relacionados con ella:

POST - TOFU - Aspectos clave estrategia de operaciones actual [Duplicate]

Créditos imagen: photoraidz / FreeDigitalPhotos.net

Publicado en Haz crecer tu Supply Chain Etiquetado con:
  • víctor Rodriguez

    me pareció muy concreta la repuesta que necesitaba…gracias.