Las claves de las medidas de probabilidad: el tracking error

Son muchos los términos y las expresiones que, partiendo de un origen claramente delimitado a un ámbito preciso y concreto de los negocios, con el tiempo han traspasado las fronteras de su jurisdicción natural siendo incorporados al instrumental básico de las operaciones de gestión de cualesquiera ámbitos y sectores de actividad empresarial.

Este es el caso del tracking error, un índice o medida de probabilidad que, surgido de la esfera del trading y la gestión de carteras de inversión, es hoy ampliamente conocido y empleado en ámbitos distintos (y a veces incluso realmente dispares entre sí).

tracking error

TEXT - TOFU - Indicadores mejora CdS

POST - TOFU -  Indicadores para la cds [Duplicate]

Tracking error: una medida de probabilidad imprescindible

El tracking error es, estrictamente, un índice o indicador de probabilidad que ofrece una medida de la volatilidad de la rentabilidad esperable de las inversiones realizadas, o de ciertas operaciones financieras llevadas a cabo con el fin de obtener beneficios a corto, medio o largo plazo. Es decir, ofrece una medida de las probabilidades de fluctuación de los beneficios esperados al realizar una determinada inversión, teniendo en cuenta las variaciones del benchmark o índice de referencia tomado para valorar inicialmente la rentabilidad de dicha inversión.

En el caso de las operaciones bursátiles, el concepto resulta sencillo de entender: el tracking error ofrece una medida de la volatilidad de los beneficios esperados en función de la inversión realizada, por ejemplo, al adquirir un cierto número de acciones, y del precio de referencia de las mismas (benchmark) establecido a partir de un análisis histórico del mismo. Por ello, cuanto mayor sea el tracking error mayores serán, también, los riesgos que se asumen con dicha operación.

El tracking error es, pues, una medida de probabilidad del riesgo con una función muy clara y evidente: ofrecer un soporte a la toma de decisiones mostrando un valor objetivo de los riesgos asumidos en determinadas operaciones.

¿Y cómo se traslada todo ello a la gestión empresarial en un sentido amplio? Bien, no cabe duda de que el área financiera, encargada de evaluar las distintas oportunidades y posibilidades de inversión, es la más directamente beneficiada por el empleo de indicadores de riesgo como el tracking error. No obstante, no se trata de un indicador KPI al uso, sino todo lo contrario: presenta unas especificidades propias que se deben tener muy en cuenta para sacarle el máximo partido y que realmente represente un apoyo para la toma de decisiones.

Entre estas especificidades, es especialmente crítico el hecho que el tracking error exija una monitorización y revisión constante del índice de referencia (benchmark) tomado para la operación llevada a cabo: si el índice varía sensiblemente, una operación de gestión pasiva (o de bajo riesgo, estimada entre un 0% y un 2% de variación de la rentabilidad respecto al benchamrk) se puede convertir en una gestión de alto riesgo, o de gestión activa (las estimadas con un margen superior al 5% de variabilidad; entre el 2% y el 5% se consideran operaciones de riesgo controlado). Por ello, se trata de un indicador KPI que debe ser evaluado y revisado con cierta periodicidad, especialmente cuando se emplea para monitorizar operaciones en mercados con una alta volatilidad, o que presenten importantes variaciones en sus índices de referencia.

Con todo, y por este mismo motivo, resultan indicadores cada vez más indispensables para la gestión empresarial, especialmente en sectores en los que la apuesta por la innovación, y las inversiones en investigación y desarrollo tienen una mayor relevancia.

Post relacionados:

 

Guía gratuita sobre la cadena de suministro customer driven

Publicado en Analiza tu Supply Chain Etiquetado con: