Latinoamérica y sus esfuerzos por el avance hacia la unión logística

Hace pocos meses la prensa internacional, y sobre todo la especializada, se hacía eco de una noticia que podría influir enormemente en el devenir futuro del panorama logístico internacional. Tras dos días de congreso, la 16ª Reunión Latinoamericana de Logística concluía con una firme decisión manifestada por los principales motores económicos latinoamericanos: apostar por nuevos modelos de gestión que avancen en la adopción de un único modelo de logística interna para toda la América Latina.

Ocho países se dieron cita en el evento, celebrado en Buenos Aires el pasado mes de agosto y al que acudieron más de 70 empresas involucradas en proyectos logísticos de envergadura, la mayoría de los cuales de ámbito internacional.

pe0057804

La unión logística latinoamericana, una realidad en ciernes

Todos recordaremos de qué modo la Unión Europea empezó su andadura como unión económica y monetaria, y hasta qué punto influyeron en el mercado interior comunitario los artículos 28 y 29 del Tratado Constitutivo de la UE, en los cuales se prohibía la restricción en la importación y la exportación de bienes y servicios entre los Estados miembro. Tampoco debemos olvidar como, tras un largo proceso de negociación, en enero de 1993 se suprimían definitivamente las barreras y los controles entre países de la UE, permitiendo la libre circulación de personas y mercancías y estableciendo, así, un territorio único y sin fronteras para las actividades logísticas.

Un proceso semejante es el que parece que se está viviendo en la América Latina, en muchos sentidos con obvias diferencias respecto al proceso europeo, pero también con semejanzas que, en ambos casos, nos permiten aventurar un futuro de amplio crecimiento para el sector logístico.

Una de las propuestas más destacadas, defendida por los representantes de Estados Unidos, Argentina (anfitriona en esta ocasión) y Brasil, innegables motores económicos de la zona, alentaba a trabajar para integrar la gestión de todos los puertos bajo un único modelo, y para adoptar también un marco único de gestión logística interna. Mejorar la integración del transporte marítimo de mercancías con el transporte terrestre (ferrocarril y carretera) también ocupó un lugar destacado en la agenda de los participantes, por lo que no cuesta advertir hasta qué punto la unión logística latinoamericana, si bien todavía con un largo trecho por recorrer, es hoy más que nunca una realidad por la que apuestan sin reparos algunos de los focos económicos más importantes del subcontinente americano.

Las implicaciones de una más que posible (aunque aún futura) unión logística latinoamericana para el comercio internacional, y en concreto para el sector de la logística, no nos deben pasar desapercibidas. Europa atraviesa, actualmente, un momento crítico: las tensiones con Rusia, gigante productor y consumidor de bienes y servicios de la UE, y gran puerta de entrada al continente asiático, junto a la notable desaceleración del crecimiento económico experimentado en los dos primeros trimestres de 2014 son una buena pista del futuro que nos espera si dejamos pasar la oportunidad de intervenir en el proceso latinoamericano ofreciendo la ayuda necesaria para que fragüe y llegue a buen puerto. Solo de este modo la Unión Europea contará con un potente aliado —y no con un temible competidor— al otro lado del Atlántico, máxime teniendo en cuenta que la mayoría del comercio exterior se dirige, tanto en el caso europeo como en el americano, al abastecimiento de las nuevas potencias asiáticas.

Post relacionados:

POST - TOFU - Transporte intermodal

Publicado en Haz crecer tu Supply Chain Etiquetado con: