La logística integral es la respuesta competitiva a un entorno tan exigente como el de las cadenas de suministro actuales, en especial desde que el e-commerce es una realidad. A diferencia de otros enfoques, esta visión holística del supply chain y su gestión incide en la importancia de garantizar la integración a cuatro niveles:

logística integral

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  1. Funciones: la integración funcional de las actividades nucleares de la cadena de suministro permite obtener ventaja competitiva. La sincronización de las funciones de almacén, compras, transporte, inventario y producción, entre otras, permite minimizar tiempos muertos, reducir desechos y aumentar la eficiencia de extremo a extremo.
  2. Infraestructura: el supply chain hoy día está globalizado y la dispersión geográfica de proveedores, fábricas, centros de distribución y clientes necesita de una respuesta integrada a nivel estructural. Para ello, la coordinación debe ser prioritaria, así como efectivo el intercambio puntual de datos entre los diferente componentes. De esta forma, la localización diversa de cada uno de los elementos no impedirá que toda la maquinaria funcione al unísono.
  3. Planificación: el tiempo es uno de los factores más críticos a considerar al llevar a la práctica una iniciativa de logística integral. Para maximizar su control, el planning a todos los niveles debe hacerse de forma conjunta. Hay que evitar los silos de información y tratar de alinear los niveles estratégico, táctico y operativo hacia unos mismos objetivos finales.
  4. Estrategia: este factor, en concreto, resulta crucial para asegurar la cohesión del enfoque. Es preciso definir una estrategia global que asegure que se funciona como un todo y no como una serie de componentes aislados. La fuerza de la logística integral reside en la capacidad de optimizar las relaciones con proveedores y socios, mantener los niveles de satisfacción del consumidor y lograr ser eficientes, tanto en materia de resultados como en lo relativo a costes.

Todos estos factores pueden mantenerse en el foco y ser gestionados de una forma óptima si se cuenta con los medios apropiados. La tecnología ha evolucionado en el ámbito de la cadena de suministro y prueba de ello es el e-logistics. Sin las herramientas y programas que actualmente están a disposición de las empresas no sería posible elaborar una respuesta a la altura de las exigencias derivadas del comercio electrónico.

 

Herramientas que apoyan a la logística integral

Cuando se adquiere el control sobre el flujo de materiales y de información de extremo a extremo de la cadena de suministro se consigue:

  • Reducir el gasto y fomentar el ahorro.
  • Mejorar el control sobre procesos y operaciones.
  • Llevar a cabo una gestión más eficiente y mejor preparada para dar respuesta a los cambios del entorno.
  • Retener a los clientes y atraer a nuevos consumidores.

Además de contar con un liderazgo que promueva este planteamiento, el que propone la logística integral, la óptica de gestión se debe ver apoyada por los medios y técnicas necesarios para llevar esta visión a la práctica, a dos niveles:

A/ A nivel interno: es preciso planificar el flujo de materiales y productos al interior de la empresa y de ésta hacia el exterior. De un buen planning resulta una gestión más eficaz. Para ello es recomendable utilizar herramientas como, por ejemplo:

  • Plataforma compartida: donde intercambiar información y documentación.
  • Dashboard: para que cada usuario de negocio tengan un rápido acceso a los datos más relevantes para llevar a cabo sus funciones.
  • Software específicos: que permitan mejorar el control sobre el inventario y generar decisiones automatizadas.
  • Identificación por radiofrecuencia: que facilite la tarea de reposición de artículos en tienda y mantenga el nivel adecuado de actualización sobre ventas e inventario.

B/ A nivel externo: se trata de controlar los agentes externos que pueden impactar en la cadena de suministro y su rendimiento. La logística integral ha de estar preparada para hacer frente a cambios en el clima, variaciones en la demanda o cuestiones relacionadas con los proveedores. Para multiplicar sus posibilidades de éxito puede ayudarse de:

  • Sensores: que informen desde la ubicación de un producto hasta su temperatura y humedad en cada momento.
  • GPS: que facilita la resolución de los problemas de transporte, en especial si se complementa con un sistema de replanteamiento de rutas.
  • Plataformas de intercambio de datos: que permiten que cada componente de la cadena pueda acceder a información fiable, exacta y actualizada en todo momento y en las condiciones de seguridad necesarias.
  • Herramientas de Business Intelligence: que hacen posible analizar el impacto de estos factores y realizar previsiones que ayudan a estar mejor preparados ante los cambios.

 

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