El outsourcing supply chain promete eficacia, impulsa la eficiencia y surge como una alternativa, cada vez más extendida, para hacer frente a los efectos de la globalización en la cadena de suministro. Especialmente en lo que respecta al ámbito tecnológico, las organizaciones necesitan mejorar rápidamente sus capacidades, adquirir nuevas y alcanzar un grado de madurez digital que, en ocasiones, parece imposible lograr en el ajustado plazo de que se dispone, el que marca el ritmo de mercado. La externalización es solución y a la vez oportunidad para el supply chain, a la hora de mantenerse y también como forma de crecer, desarrollarse y abrir las puertas a nuevas posibilidades.

 

Hand take transparet ball with wordcloud and red inscription Outsourcing

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Créditos fotográficos: istock Emevil

Los motivos detrás del outsourcing supply chain

Probablemente, la más común de todas las razones que impulsan a los responsables de la cadena de suministro a plantearse la contratación externa es el beneficio económico. Cuando es conveniente, en términos de rentabilidad, el dejar que un servicio o una función se desarrollen fuera del ámbito de la organización, no hay razones para no tomar esa decisión, que puede estar motivada por:

  • Una estrategia orientada a redistribuir los bienes de capital.
  • Un cambio en el planteamiento logístico de la compañía que obliga a avanzar en esta línea.
  • La sustitución de la inversión en capital, que pasa de destinarse a cubrir activos físicos y personal, a emplearse para otros fines que se consideran más estratégico para el crecimiento de la empresa.

También es cierto que las cadenas de suministro globales muchas veces se encuentran con situaciones que no pueden gestionar o resolver con sus propios recursos. En ocasiones, las operaciones alcanzan un puno en que se requieren competencias específicas en relación a determinados procesos o un grado de experiencia mayor en un área, de la que no se cuenta internamente con el conocimiento, capacidades o talento necesarios. Estas circunstancias se dan cuando:

  • Surge la necesidad de apoyar el cambio hacia una estrategia de suministro impulsada por la demanda.
  • Se constata que las necesidades logísticas globales se vuelven cada vez más complejas.
  • Aumenta la sofisticación de las estrategias de red.
  • Se busca la optimización de determinada funciones.

Puede suceder que todas las causas descritas se planteen al mismo tiempo y que el outsourcing supply chain se vea como la única opción para conseguir la reducción de costes, el aumento de la productividad del personal y la mejora de la eficacia en la gestión de la mano de obra.

Por último, no hay que olvidar uno de los motivos más importantes en los últimos años para llevar a los responsables de la cadena de suministro a tomar la decisión de externalizar. Se trata de la falta de adecuación o la dificultad para alcanzar el nivel tecnológico que el ritmo de mercado impone. En algunos casos, los recursos de tecnología de la compañía simplemente no puede soportar la automatización y optimización necesaria en las cadenas de suministro complejas de hoy en día.

En estos casos, es preciso encontrar una empresa que haya hecho la elección e inversión necesarias en estas tecnologías y sea competente en su aplicación. Una vez hallado el proveedor adecuado, es el momento de experimentar el rápido aumento de capacidades a un coste muy inferior al que conllevaría iniciar el proceso internamente.

 

La estrategia de outsourcing supply chain que minimiza el riesgo

Para maximizar los beneficios de llevar a cabo el outsourcing supply chain con éxito, es necesario seguir una serie de pasos lógicos que aseguren que se toman las decisiones correctas. Para ello, nada mejor que tener en cuenta aspectos como:

  • Idoneidad: evaluar si la externalización es la opción más adecuada para la empresa.
  • Definición de objetivos: determinar exactamente qué funciones se desea englobar en la estrategia de outsourcing supply chain, concretando las expectativas de rendimiento.
  • Selección: utilizar un proceso de selección de contratas bien definido para, tras un análisis completo, estar en condiciones de determinar qué proveedores son los más adecuados para el trabajo a realizar.
  • Cooperación: sentar las bases de una relación a largo plazo en la que, a través de la colaboración se logren obtener los mejores resultados.

La lógica y el sentido común resultan, muchas veces, críticos en una estrategia de este tipo. De forma añadida, siempre es interesante aplicar las mejores prácticas, como las que Gartner recomienda en su informe ” Eight Best Practices in Supply Chain Outsourcing“:

  1. Alinear la estrategia de externalización con la estrategia de la cadena de suministro y su oferta: no es lo mismo vender personalización que atraer y retener clientes por ofrecer los precios más bajos del mercado. Si el primer enfoque se centra en la calidad, la flexibilidad y la agilidad; el segundo está más orientado al objetivo de la eficiencia operativa y el ajuste de costes. Es esencial comprender las propias metas antes de establecer alianzas con los socios de externalización.
  2. Entender las capacidades actuales en la gestión de outsourcing supply chain: conocer la propia empresa, comprender a la demanda y saber lo que buscan y esperan los grupos de interés es necesario antes de lanzarse a decidir qué tipo de externalización se requiere.
  3. Entender las competencias básicas, conocer a la competencia y visualizar los puntos de solapamiento: los principales actores en el mercado de externalización de la cadena de suministro se están expandiendo y, para no errar en la elección (y sabe en quién confiar) hay que saber qué servicios son fundamentales y cuáles son no para cada proveedor.
  4. Tomar decisiones de outsourcing supply chain basados ​​en factores estratégicos y tangibles: centrarse sólo en la ventaja en costes puede ser una buena solución hoy, pero dejar de serlo mañana. La calidad, la viabilidad, la capacidad de respuesta o la confiabilidad son aspectos a tener en cuenta que, aunque no lo parezca a primera vista, pueden terminar resultando fuente de competitividad mucho mayores que los bajos precios.
  5. Entender cómo puede afectar los cambios normativos que se dan en un entorno global a la relación con la empresa externa: algunos derechos están respaldados por normas sólo en determinados países, no así en otros. Este tipo de circunstancias deben tenerse en cuenta en las decisiones de subcontratación, y al mismo tiempo, pueden resultar de gran utilidad en la definición de las políticas, procedimientos y normas por las que se regirá la relación con los socios de externalización.
  6. Establecer y mantener un flujo regular de datos, información e ideas: el conocimiento es clave para el éxito en cualquier estratega de outsourcing supply chain y hay que poner los medios para que la actualización sea máxima y la comunicación se dé al nivel deseado.
  7. Definir y realizar un seguimiento de los niveles de servicio y los indicadores clave de rendimiento: los objetivos de la cadena de suministro deben tenerse en cuenta a la hora de monitorizar el ajuste de las prácticas de la empresa de outsourcing. Al mismo tiempo, es imprescindible mantener un control que garantice que ésta responde del modo acordado y que cumple con todos los aspectos pactados en el contrato inicial.
  8. Utilizar el outsourcing supply chain como fuente de aprendizaje: al fin y al cabo, si se ha seleccionado al proveedor de servicios con el que se está trabajando ha sido por ser el mejor, el idóneo para llevar a cabo una determinada función. Esa elección está justificada por su expertise, su saber hacer y la efectividad de los procedimientos y métodos aplicados, que habrán de adoptarse para lograr mejorar el rendimiento global de la cadena de suministro.

 

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