Hay herramientas que se emplean de forma habitual en la gestión de la cadena de suministro, como los flujogramas, y, sin embargo, su aplicación extensiva no siempre es sinónimo de éxito. ¿Por qué no se obtienen los resultados esperados? ¿Dónde está el error? ¿Cómo recuperar el valor que encierran este tipo de diagramas?

Feedback flow chart

Créditos fotográficos: istock NicoElNino

Flujogramas fallidos: cuando el problema es el talento

Hoy día, ya no es necesario ocuparse de hacer flujogramas a mano alzada para compartirlos con otros responsables de la toma de decisiones en supply chain. La tecnología se encarga de eso y de mucho más pero, ¿qué sucede cuando no todo el personal se encuentra igual de familiarizado con los avances de la técnica?

Se trata de una situación bastante habitual en muchas empresas. Las plantillas reúnen a “millenials” con algunos trabajadores de la denominada “generación X” ya más cercanos a la jubilación, y representantes de todas las franjas de edades entre ellos. Mientras que los primeros han vivido desde siempre con internet y un ordenador en su casa, a todos los demás, les ha hecho falta una toma de contacto con este tipo de adelantos en algún momento de su vida, más pronto o más tarde.

Su grado de familiaridad con las herramientas tecnológicas es muy diferente y, mientras que para unos es natural desenvolverse con soltura entre smartphones, tablets y apps; algunos de sus compañeros necesitan hacer un esfuerzo extra cada vez que se precisa adoptar un nuevo software, programa o aplicación a sus rutinas de trabajo.

Los responsables de supply chain deben tener esto en cuenta y, siguiendo con el ejemplo del flujograma, entender que no todo el mundo le sacará el mismo partido. Pero es posible evitar estas diferencias (y prevenir que se hagan aún mayores). Para ello es preciso:

  • Hacer una evaluación que permita conocer a qué nivel se encuentran los diferentes usuarios de negocio en relación al uso de la tecnología para su trabajo.
  • Tener en cuenta la importancia de la gestión el cambio cada vez que se lleve a cabo una nueva implementación de software o soluciones tecnológicas.
  • Ofrecer la formación e información adecuada, en base a un plan que tenga como objetivo poner a todos los miembros de la cadena al nivel de aptitud técnica necesario.

 

Información y flujogramas: el motor de la cadena

Las personas son quienes se encargan de rellenar de información los flujogramas, de contextualizarlos y hacerlos útiles. Cuando no saben manejar las herramientas que tienen a su disposición para hacerlo pueden aparecer los errores (mal uso de la simbología, omisión de datos, duplicación de información, flujogramas que no han sido compartidos con sus destinatarios, etc.). Sin embargo, en ocasiones el problema es más profundo, tiene que ver con la gestión de la información en la cadena de suministro.

Los datos son como el aceite para un motor. Supply chain se nutre de ellos para su estrategia, para entrar en acción y poder elaborar respuestas acertadas y a tiempo. Si no se dispone de los medios para recoger, procesar, analizar y compartir la información, de poco servirán recursos como los flujogramas o los informes. Pero, el problemas es que, dada la complejidad de las cadenas de suministro actuales y su horizontalidad, hace falta tener cubiertos otros aspectos como:

  • La integridad de la información: para asegurar su consistencia.
  • La integración de los datos: que evita la presencia de silos informacionales y asegura la versión única de la verdad de extremo a extremo.
  • La actualización de los activos de conocimiento: porque disponer de datos sin actualizar es tan arriesgado como no contar con la información necesaria para tomar una decisión.

 

POST - TOFU - Gestión del talento en la SC