Stock keeping unit. Un control milimétrico

Las stock keeping unit proliferan. El impulso que su uso aporta a la eficiencia de la función de inventario y la garantía de un mejora significativa en cuanto a su control, son argumentos más que suficientes para que sean cada vez más las empresas que las incorporan a sus procesos. Y aún con más motivos, dado que hoy día, los avances han permitido que su tamaño pueda reducirse a la mínima expresión, como demuestran algunas de estas etiquetas que no supera los 12×7 milímetros.

stock keeping unit

Créditos fotográficos: istock shutter_m

 

Stock keeping unit: cuestión de control

La necesidad de realizar un seguimiento de la información de lote y serie SKU para los registros de orden de embarque ya no se limita a ciertas industrias específicas. Todos los sectores requieren estos datos hoy día desde el momento de un producto es enviado al cliente para:

  • Poder ser recogido en almacén.
  • Transportarse a la caja correspondiente a través del sistema de clasificación.
  • Realizar el seguimiento de garantía del cliente.
  • Transmitir al fabricante información para su reposición.

Pero el nuevo rol de las stock keeping unit no sólo tiene que ver con la eficiencia, sino que cada vez está más relacionado con el cumplimiento. Las nuevas regulaciones en cuanto a medicamentos y productos de alimentación requieren un seguimiento mucho más estricto de la cadena de suministro. Para lograrlo es preciso apoyarse en las SKU.

Gracias a la tecnología, es posible llevar a cabo la captura de datos en tiempo real de los códigos de lote de cada stock keeping unit para, de esta forma, tener acceso a la trazabilidad del movimiento del producto a través de toda la cadena de suministro, de extremo a extremo.

Este tipo de iniciativas de seguimiento de lotes y todos los estándares relacionados logran impulsar la calidad de las operaciones de fabricación y distribución en la práctica, al necesitar que las organizaciones establezcan normas internas que les permitan mejorar su funcionamiento.

Al mismo tiempo, los avances abren nuevas vías de gestionar las stock keeping units:

  • Cambiando cada vez más de escaneo basado en láser por escáneres de reconocimiento óptico de caracteres.
  • Sustituyendo los sistemas de localización y seguimiento de códigos de barras basados en cámaras en combinación por otros de identificación por radiofrecuencia (RFID).
  • Empleando el picking por voz.

La selección de cualquiera de estas vías permite que la gestión se optimice, logrando mejores resultados aunque siempre habrá que tener en cuenta dos aspectos, a la hora de decidirse a implementar cualquiera de estos cambios:

  • Que estén justificados y respondan a una necesidad o a un proyecto viable, que ha sido debidamente analizado.
  • Que se garantice la compatibilidad y minimización de cualquier posible problema de integración con los sistemas existentes.

Cuando se observan estos dos puntos se consigue mejorar la función de inventario, evitar retrasos y errores en la gestión de pedidos, automatizar la recogida de los datos necesarios para los requerimientos de garantía de proveedores, ahorrar costes y trabajar en un entorno mucho más innovador y adaptativo.

 

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