Vehículos eléctricos: una apuesta clara por la sostenibilidad

Hace ya algún tiempo que el uso de vehículos eléctricos ha dejado de ser una novedad en el sector de la logística y el transporte. Tanto a un nivel interno (carretillas elevadoras, maquinaria de carga y descarga…) como externo (autobuses, taxis…), numerosas compañías e instituciones han empezado a sustituir los motores de combustión por los eléctricos, al menos en lo que se refiere al transporte de pasajeros, y muy especialmente en grandes ciudades y núcleos urbanos.

Si estás interesado en este tema, también te recomendamos, la descarga de forma gratuita de nuestra guía sobre profesionales de la logística

TEXT - TOFU - Profesionales más buscados

No obstante, en el transporte de mercancías son escasos, aún, los ejemplos que podemos encontrar en este sentido. Evidentemente, no es posible todavía, a excepción del transporte de mercancías por ferrocarril, contar con medios eléctricos capaces de cubrir grandes distancias, aunque sí, y cada vez se tiende más a ello, es posible encontrar buenos ejemplos en transporte por carretera, y más concretamente en el sector de la paquetería.

Este mismo mes de noviembre, concluido hace escasos días, se anunciaba por parte del grupo Azkar la puesta en funcionamiento de un proyecto piloto para distribuir paquetería en el centro de Málaga, con un casco antiguo peculiar y donde otros medios de transporte tienen serias dificultades para operar con la agilidad necesaria y deseable. El de Azkar no es el único ejemplo que tendríamos a mano actualmente para ilustrar cómo crece la apuesta por el transporte eléctrico, pero hoy nos interesa, más que eso, visibilizar algunas de las causas que originan este crecimiento.

Vehículos eléctricos

Si estás interesado en este tema, también te recomendamos, la descarga de forma gratuita de nuestra guía sobre profesionales de la logística

TEXT - TOFU - Profesionales más buscados

Vehículos eléctricos: ventajas más allá de la sostenibilidad

Lo primero que nos viene a la mente al hablar de vehículos eléctricos, obviamente, es la reducción del impacto ambiental que representa su uso frente a otros medios motorizados, especialmente en grandes ciudades y centros urbanos con una alta densidad de tráfico.

Este aspecto es, sin duda, el más destacado y representa un fin en sí mismo, al que progresivamente tienden compañías de prácticamente cualquier sector. Y es que no se trata únicamente de una apuesta altruista y solidaria con el entorno, que demuestra la asunción sincera de la responsabilidad social por parte de las empresas que la contemplan en sus estrategias respectivas, sino, además, una apuesta muy conveniente en términos de mejora de la imagen y la reputación.

Efectivamente, una empresa que haga bandera de su RSC se presenta mucho más fiable, transparente y amigable ante el público si apuesta por el empleo de vehículos eléctricos, algo de lo que por supuesto puede hacer gala y emplear como eje de su estrategia comercial, pudiendo esperar resultados excelentes.

Pero además, la opción de los vehículos eléctricos también aportan ventajas notables en cuanto a reducción y control de costes: el gasto en transporte es mucho menor y, principalmente, se consigue alcanzar una independencia del mercado de los combustibles fósiles prácticamente completa, un mercado sujeto a grandes fluctuaciones y a un futuro cada vez más incierto.

Sobre todo ello, la guía Sostenibilidad en Supply Chain habla extensamente y ofrece claves importantes a tener en cuenta a la hora de planificar y desarrollar una estrategia que apueste por la sostenibilidad. Es, además, un recuso totalmente gratuito.

 

Post relacionados:

POST - TOFU - Benchmarking CDS [Duplicate]

Publicado en Green Supply Chain, Noticias Etiquetado con: