Benchmarking: ejemplos de análisis para la mejora de la competitividad

El benchmarking es una técnica, frecuentemente, mencionada como una de las más idóneas para mejorar la competitividad de una organización empresarial. Y efectivamente, así es siempre que se tengan en cuenta algunas claves fundamentales para su correcto empleo y gestión, de las que más adelante podremos ver unos ejemplos.

¿Qué es benchmarking? Concepto

Por definición, benchmarking es una técnica de análisis y gestión que, en último término, consiste en detectar, reconocer y aplicar las mejores prácticas de la propia compañía y de otras empresas, sean o no competencia directa, para incrementar la competitividad de la organización. Evidentemente, para ello es necesario realizar un análisis minucioso del mercado, del estado de la competencia y de las potencialidades propias, algo en lo que herramientas como el cuadro de mando (CMI) cobran un papel protagonista.

Para verlo con mayor detalle, a continuación, mostraremos algunos ejemplos de cómo realizar un benchmarking adecuado sacando el máximo partido al CMI.

Benchmarking: ejemplos bajo las perspectivas del cuadro de mando

En cuanto a los ejemplos de benchmarking bajo las perspectivas del CMI, sabemos que, una de las mayores ventajas de este mecanismo, es que nos permite realizar un análisis detallado e integral de la situación del negocio, aproximándose a él desde 4 perspectivas distintas y fundamentales: la perspectiva financiera, de crecimiento, de procesos internos y del cliente, todas ellas a tener muy en cuenta a la hora de aplicar una técnica de benchmarking.

TEXT - TOFU - Profesionales más buscados

Por este motivo, el benchmarking desde el cuadro de mando deberá planificarse, también, observando estas 4 perspectivas para explotarlo al máximo y sacar de él todo el provecho posible, además de servirnos para focalizar el análisis sobre los aspectos más interesantes para el negocio. Veámoslo con algunos ejemplos:

  • Perspectiva financiera: imaginemos que el área financiera de nuestra organización detecta pérdidas debidas a actividades fraudulentas, o a una baja percepción del riesgo por parte de los responsables de tomar decisiones sobre las inversiones a realizar. Riesgo y fraude serán, en este caso, los puntos débiles de la propia compañía, y sin duda, sea cual sea su mercado, le convendrá fijarse en las actividades de organizaciones como compañías de seguros, entidades financieras o banca tradicional para implementar aquellas medidas que permitan mejorar en estos aspectos.

  • Perspectiva de procesos internos: gracias al cuadro de mando se pueden detectar fácilmente las operaciones más eficaces y eficientes de la cadena de valor de la propia compañía, visibilizar las prácticas de las que depende su éxito y exportarlas a otras áreas o departamentos realizando las adaptaciones oportunas.

  • Perspectiva de crecimiento: descubrir cómo han logrado crecer, expandirse y ampliar su cuota de mercado organizaciones con una actividad similar, operen o no en nuestro mismo mercado, y comparar su praxis con las operaciones clave de la propia compañía para mejorarlas y optimizarlas. Por ejemplo, en el caso de las operaciones logísticas, servirá enormemente prestar atención a cómo gestiona el stock la competencia, o qué nuevos canales de distribución ha incorporado a su cadena de suministro.

  • Perspectiva del cliente: fundamental para la mejora de la cadena de suministro, atender a cómo la competencia presta sus servicios y ofrece soluciones a las necesidades de los consumidores permitirá ajustar más y mejor la propia oferta, e incluso adelantarnos a la demanda si empleamos las herramientas tecnológicas oportunas. En este sentido, la guía Cadena de suministro y software (un recurso completamente gratuito) ofrece las claves necesarias para equipar a la organización con la tecnología más adecuada.

 Fases del benchmarking

La evaluación comparativa proporciona a los responsables de la empresa los conocimientos necesarios para impulsar iniciativas estratégicas y de transformación específicas. Estas acciones pueden causar un impacto significativo en el rendimiento del negocio.

Para lograr que los recursos se destinen a los procesos y áreas de la organización donde producirán el mayor beneficio para el desempeño general, sin interrumpir el soporte de las operaciones diarias del negocio, hay que saber cómo hacer benchmarking, paso a paso, sin saltarse ninguna de las siguientes etapas del benchmarking:

Fase 1: Evaluación del estado actual de la empresa. Consiste en comprender, medir y obtener información sobre las áreas de oportunidad dentro de la cadena de valor. Para ello se pueden usar métodos tan distintos como la observación directa, el análisis de tiempo / movimiento, la inteligencia de datos operativos, entrevistas con interesados, encuestas, encuestas internas y dinámicas de grupos focales internos. Tras la recopilación de la información necesaria, se puede desarrollar una descripción más precisa del modelo de negocio.

Fase 2: identificación de referencias para el benchmarking. La clave para un ejercicio de benchmarking relevante depende en gran medida de los puntos de referencia incluidos en el estudio. Desafortunadamente, seleccionar las mejores comparaciones de referencia no es tan simple como elegir competidores dentro de la industria y proveedores de productos o servicios similares. La simplificación excesiva del proceso de selección puede conducir a percepciones perdidas, conclusiones erróneas y esfuerzos desperdiciados. Es necesario invertir el esfuerzo necesario en seleccionar los puntos de referencia apropiados. Las consideraciones incluyen: complejidad de producto / servicio, modelo de entrega de producto / servicio, similitudes de segmento de clientes, alineación de promoción, similitudes de canales de entrega, complejidad en los procesos de realización del producto y estructura de costes.

Fase 3: Análisis comparativo. Para comprender realmente las diferencias comparativas clave entre los puntos de referencia, se requiere la experiencia, la capacitación y el conocimiento de la materia operativa que permite la identificación positiva de diferencias significativas de rendimiento. La experiencia operativa y financiera de los responsables de llevar a cabo el benchmarking permitirá una comprensión estructural profunda de estas diferencias. Esta comprensión lleva a discernir si la variación de rendimiento es el resultado de diferencias de ejecución o simplemente el resultado del ruido de la industria. En este proceso, es preciso comprender los impulsores de las tendencias de rendimiento y luego identificar los puntos de referencia que demuestran las mejores prácticas y una mayor competencia en la ejecución.

Fase 4: Pronóstico estratégico. Una vez que se realiza un análisis de benchmarking y se identifican los impulsores operativos, hace falta seguir investigando más a fondo para desarrollar y probar hipótesis sobre cómo mejorar el rendimiento de la organización mediante la adopción de las mejores prácticas. Se requieren conocimientos operativos y experiencia para determinar si las prácticas son transferibles.

En caso de que no lo sean, haría falta comprender qué atributos de la práctica son responsables del rendimiento superior. Estos atributos se modificarían y aplicarían en la organización mediante la colaboración y la implementación disciplinada.

¿Cómo hacer benchmarking paso a paso?

benchmarking

Una vez sabemos qué es un estudio de benchmarking pasamos a conocer cómo se hace un estudio de esta técnica. Para crear correctamente un estudio de benchmarking en tu empresa debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Conocer qué área de la empresa queremos mejorar.
  2. Saber qué empresas realizan las mejores prácticas en el área que queremos mejorar, es decir, a quién voy a medir.
  3. Determinar cómo voy a medir los datos y quién lo va a hacer.
  4. Analizar los datos recogidos y hacer comparativa con los propios del área a estudiar.
  5. Una vez estudiadas las diferencias, proponer cambios de mejora que sean viables para nuestra empresa.
  6. Integrar los cambios fijando tiempos y metas realistas.
  7. Medir los resultados una vez pasados los tiempos estipulados y definir una periodicidad para seguir analizando mejoras.

¿Qué es un benchmark en marketing?

La técnica benchmark en marketing es realmente útil, y es que aporta numerosos beneficios en cuanto al posicionamiento de tu empresa. Aquí van algunos ejemplos:

  • Conocer mejor a tu competencia. Estudiar los puntos de interés de las otras empresas de tu sector hace que los conozcas mejor y, por ende, que sepas a quién te enfrentas.
  • Mejorar el SEO. Estudiar a la competencia te ayuda a descubrir qué palabras clave están trabajando, las cuales puedes comprobar con las tuyas y ver si puedes mejorar tu resultado en los buscadores.
  • El benchmarking te ayuda a definir cuáles son tus puntos débiles o mejorar áreas que ya estaban definidas e implementadas, por lo que ésto te puede ayudar a mejorar tu estrategia de marketing anteriormente definida.

Como conclusión sacamos que tu competencia no tiene porqué ser tu enemiga, te puedes apoyar en ellas para mejorar. Muchas de las empresas que más conoces te pueden servir como benchmarking ejemplos. Estudia a tu competencia y benefíciate de ello.

POST - TOFU - Benchmarking CDS [Duplicate]


Entradas relacionadas

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.

Deja un comentario