¿Carga fraccionada o carga completa? Esta es una de las preguntas que las empresas deben responder antes de ponerse en contacto con la empresa transportista que se encargará de repartir sus pedidos.

Se entiende por carga fraccionada, o grupaje, a aquella que hace que el transportista pueda manipular, agrupar, clasificar o realizar el embalaje a su elección, de tal manera que su transporte sea lo más rentable y sencillo posible. Esto hace que las empresas de transporte puedan juntar varios pedidos de diferentes clientes para poder llenar al máximo su capacidad de almacenaje.

 

TEXT - TOFU -  Transporte intermodal

 

Por su parte, la carga completa es aquella que no permite estos cambios y modificaciones en el transporte. Esta característica en el transporte se suele considerar siempre como fraccionada, a no ser que en el documento que emite el remitente se exprese de manera formal que la carga debe ser completa.

 

¿Qué ventajas aporta la carga fraccionada?

Una vez clara la diferencia entre carga fraccionada y carga completa hay que ver qué ventajas aporta la primera frente a la segunda. A groso modo, existen cinco puntos fuertes que decantan la balanza a favor de la carga fraccionada.

Mejora de los costes

El primer punto sobre el que incide la carga fraccionada es directamente sobre el tema de costes. Decantarse por este tipo de carga hace que la empresa reduzca los costes de transporte al evitar las penalizaciones asociadas al no llenar todo el trailer de transporte. Al poder compartir el transporte de la carga con otras empresas se consigue reducir el coste asociado por dicho transporte, obteniendo un mayor margen y logrando ser más competitivos en el mercado.

Más responsabilidad medioambiental

Las empresas transportistas pueden estar en el punto de mira por las emisiones que lanzan a la atmósfera. Unificando pedidos y compartiendo trayecto con otras empresas, la empresa lanza su apuesta también por un transporte más ecológico y más medioambiental, ya que se evitan trayectos llenos a media capacidad que, a la larga, derivará en un mayor número de viajes. En este caso las matemáticas son sencillas: a menos transportes gracias a compartir envíos entre empresas, menos emisiones contaminantes y más beneficios para el medio ambiente.

Entregas más flexibles

Este tipo de entregas ofrece ventajas que la carga completa no ofrece, haciendo que las entregas sean más flexibles y se puedan adaptar a la diversidad que demandan los usuarios en las entregas. Áreas más remotas, zonas residenciales, más adaptación de última hora en tema de cargas… Todo ello aporta una flexibilidad extra que juega a favor de las empresas.

Aumento de seguridad en las entregas

Aunque las compañías transportistas se esfuerzan día tras día en dar mejores opciones de entrega y más fiables, existe un riesgo mínimo de que la mercancía no llegue en tiempo o forma prevista. Al realizar menos envíos y al no haber tanto cambio en el medio de transporte, se consigue que el riesgo de imprevistos se minimice y se consiga una mayor seguridad en la entrega, algo que, si se consigue trasladar al cliente, hará que la confianza de éste en la empresa aumente.

Mayor trazabilidad en los trayectos

La posibilidad de saber en todo momento por dónde va el pedido es una de los grandes avances tecnológicos que dentro del campo logístico, ha beneficiado a empresas y usuarios. Como se comentaba en el punto anterior, al cambiar menos de medio de transporte la trazabilidad es mucho más sencilla de realizar. Esto hace posible que se pueda conocer con más precisión la fecha y hora exacta de la entrega del pedido.

 

POST - TOFU - Transporte intermodal