Contratos internacionales: definición, tipos y checklist

Las diferencias en el idioma, la cultura y los sistemas legales pueden afectar en gran medida el éxito de una relación y los contratos internacionales juegan un papel clave en el futuro del negocio que se establece entre las dos partes. Al hacer negocios con una empresa con sede en otro país, es esencial contar con acuerdos escritos que cubran asuntos que son exclusivos de los negocios internacionales.

Entender lo que son los contratos internacionales, saber cuáles son los tipos de contratos internacionales que existen o tener claros los puntos más importantes a tener en cuenta en la firma del acuerdo puede añadir un valor extra a la negociación.

¿Qué son los contratos internacionales?

Los contratos internacionales son acuerdos legalmente vinculantes entre partes con sede en diferentes países y, por tanto, sometidas a diferentes ordenamientos jurídicos.

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Los contratos internacionales recogen por escrito los principales términos del acuerdo, para cubrir los aspectos más importantes de la relación. En ocasiones, en la fase de negociación y la de redacción de este tipo de documentos, las partes contratantes contarán con la ayuda de especialistas en Derecho Internacional, bien procedentes de su propia plantilla, bien subcontratados a través del outsourcing de consultorías o asesorías.

¿Qué tipos de contratos internacionales existen?

Prácticamente todas las figuras posibles en relación con los acuerdos entre dos partes en el mercado local tienen su traducción en contratos internacionales. Los más habituales son los siguientes:

  • Contrato de venta internacional.
  • Contrato de distribución internacional.
  • Contrato de franquicia internacional.
  • Contrato de agencia internacional.
  • Contrato de representante de ventas internacional.
  • Contrato de suministro internacional.
  • Contacto internacional de fabricación.
  • Contrato de servicios internacionales.
  • Contrato de alianza estratégica internacional.

¿Qué aspectos ha que tener en cuenta al negociar contratos internacionales?

Cada industria y, dentro de ellas, cada empresa, debería confeccionar una lista de verificación de los temas que deberían estar cubiertos en los contratos internacionales. El apoyo de un checklist que se ha elaborado cuidadosamente ayuda a no dejar cabos sueltos y a tener una visión global del proceso de negociación, que puede servir como guía en momentos de mayor complejidad.

Entre los aspectos a considerar en la redacción de contratos internacionales se encuentran los siguientes:

  • Legitimidad de las partes. Antes de celebrar un contrato con una empresa extranjera, se debe realizar la diligencia debida para verificar que efectivamente está registrada y autorizada para hacer negocios en su país de origen, y que esté al día con respecto a sus obligaciones. La obtención de un organigrama de la estructura de negocio de la empresa (por ejemplo, matriz, subsidiarias, afiliadas, etc.) descubrirá áreas potenciales de preocupación o áreas de oportunidad para una futura colaboración. Además, es preciso asegurarse de que la persona designada para firmar contratos internacionales en nombre de esa compañía tiene la autoridad legal para hacerlo, y, en el momento de la firma, cerciorarse de que el contrato reúne las formalidades pertinentes.
  • Ámbito geográfico. Si la capacidad de una de las partes para participar en el negocio se limitará en virtud del contrato a un área geográfica específica (por ejemplo, franquicias o distribuidores), dichas limitaciones geográficas deben especificarse en el contrato.
  • Deberes, obligaciones y responsabilidades. Los malentendidos surgen cuando una parte de un contrato cree que la otra parte es responsable de tomar ciertas acciones o asumir ciertos costos. En consecuencia, para evitar este tipo de situaciones, los deberes de cada una de las partes deben describirse en el contrato con la mayor especificidad posible. Por ejemplo, las ventas internacionales de bienes tienen aspectos únicos de manejo, envío e impuestos. El contrato debe especificar las reglas de INCOTERMS que se aplicarán al acuerdo comercial para establecer los derechos, riesgos y costes asociados con el envío de mercancías de un país a otro. Dado que las licencias o aprobaciones gubernamentales pueden ser necesarias para importar o exportar ciertos bienes o para proporcionar bienes o servicios en ciertos países, el contrato debe designar qué parte será responsable de obtenerlas.
  • La comunicación es esencial para que los contratos internacionales cumplan expectativas. El contrato debe contener una disposición de donde se establezca la frecuencia de comunicación, los contactos dentro de cada organización, el método de comunicación y el idioma o los idiomas en los que se pueden mantener las comunicaciones.
  • Al hacer negocios con una empresa extranjera, las partes no deben asumir que el contrato será en español o que todas las comunicaciones futuras se mantendrán en este idioma. Si las partes acuerdan que el contrato se redactará en una lengua, entonces el contrato también debe indicar claramente que todas las comunicaciones posteriores se realizarán en el mismo idioma, si eso refleja las intenciones de las partes.
  • Propiedad intelectual. Si las partes desean transferir los derechos de propiedad intelectual en virtud del contrato o no hacerlo expresamente, entonces el contrato debe incluir una disposición que establezca las medidas oportunas con respecto a los derechos de propiedad intelectual de las partes, incluida la concesión de cualquier licencia y la propiedad de los derechos de propiedad intelectual desarrollados en relación con el contrato.
  • Derechos de auditoría. Si el pago en virtud del contrato estará supeditado al logro de ciertos avances o hitos, entonces, es necesario que los contratos internacionales incluyan una disposición que imponga el mantenimiento de registros y los requisitos de presentación de informes a la parte que recibe el pago y la somete a auditorías periódicas por parte de la parte que realiza el pago. Estas disposiciones generalmente abordan qué parte pagará el coste de la auditoría, si ésta debe ser conducida por auditores externos o si puede ser llevada a cabo internamente, el alcance de la auditoría, la frecuencia de la auditoría, el período de tiempo posterior al vencimiento o la rescisión del contrato para el cumplimiento de los derechos de auditoría, etc.
  • Los contratos internacionales generalmente incluyen una cláusula de confidencialidad que prohíbe o restringe la capacidad de las partes para divulgar información confidencial a terceros. La información confidencial podría incluir el propio contrato, los documentos y comunicaciones relacionados con el mismo u otra información confidencial designada por las partes. El deber de confidencialidad a menudo sobrevive a la terminación o vencimiento del contrato por un número específico de años o por tiempo indefinido, algo que hay que especificar. Dado que puede ser difícil y costoso imponer una cláusula de confidencialidad a una empresa extranjera, es recomendable limitar la cantidad de información confidencial que se comparte, limitar la audiencia autorizada para recibir dicha información y cifrar los datos electrónicos siempre que sea posible.
  • Vigencia del contrato. Ya sea que el contrato sea un evento único, un contrato sujeto a renovación anual o un contrato en curso que demorará años, las partes deben indicar expresamente el término previsto del contrato. Si no se especifica la duración del contrato y una de las partes desea rescindir el contrato años más tarde, puede surgir una disputa sobre la cantidad de notificación anticipada que esa parte debe dar a la otra parte para rescindir el contrato.
  • Terminación. Las partes deben especificar si la causa es necesaria para terminar un contrato o si el contrato puede ser terminado sin causa. Si se requiere causa para rescindir un contrato, entonces el contrato debe describir claramente cada uno de los factores que deben cumplirse para que una parte pueda rescindir el contrato. La terminación de ciertos tipos de contratos internacionales, por ejemplo, acuerdos de distribución exclusiva, puede ser extremadamente difícil y es posible que impliquen un importante desembolso de dinero.
  • Legislación aplicable. La ley aplicable a un contrato es el cuerpo de leyes que regirá la interpretación y ejecución del mismo. Dado que, en los contratos internacionales cada parte es originaria de un país, cabe esperar que cada actor preferirá que las leyes de su propia jurisdicción rijan el contrato, por lo que es una cuestión importante a negociar.

Los contratos internacionales a menudo requieren que las partes intenten inicialmente resolver sus diferencias sin proceder de entrada a un litigio o arbitraje. Si las diferencias no pueden resolverse dentro del plazo especificado, entonces las partes pueden recurrir a una de estas alternativas para la resolución de conflictos en comercio internacional.

Las partes de contratos internacionales comúnmente requieren que las disputas se resuelvan en arbitraje en lugar de litigios por motivos de confidencialidad y por simplicidad. Existe una variedad de tribunales de arbitraje internacional con sus propias reglas, por lo que las partes deben designar el tribunal de elección para la resolución de posibles conflictos durante la fase de negociación del acuerdo.

Además de la ley que rige el contrato y el método de resolución de disputas, el lugar para la resolución de disputas debe incluirse también en el contrato.

Errores a evitar en contratos internacionales

Los contratos internacionales son un componente importante de las operaciones de comercio exterior. Este tipo de acuerdos proporcionan protección legal, especifican las obligaciones de cada parte e incluyen términos y condiciones de pago.

Sin embargo, la redacción de contratos internacionales puede resultar complicada, al requerir del uso de requiere términos clave específicos, disposiciones, obligaciones legales y, en última instancia, un acuerdo con el cliente. A pesar de la complejidad, es preciso evitar errores en la medida de lo posible.

¿Cuáles son los fallos más comunes en contratos internacionales?

Un simple error en la redacción de los distintos tipos de contratos internacionales puede terminar costando a alguna de las partes, o a ambas, un tiempo y dinero valiosos.

Teniendo en cuenta que el capital de la empresa y su reputación están en juego, es importante negociar cuidadosamente un contrato que incluya términos críticos, resguardos contra posibles problemas y establezca una sólida relación con el cliente.

Además, al redactar contratos internacionales conviene evitar estos cinco errores comunes:

  1. Descripciones vagas de los deberes y obligaciones de las partes. En un contrato, es importante describir a lo que queda obligada cada parte con la mayor precisión posible. Se trata de evitar dejar demasiado abierto a la interpretación, ya que las generalidades pueden provocar el desacuerdo sobre el alcance real del proyecto. Al redactar un contrato, incluir detalles y ser específico funcionará en beneficio de todos. Esto implica no asumir que los detalles se entenderán mutuamente, sino especificar lo que se desee que cuente como responsabilidad y pueda ser exigible por ley.
  2. Información incompleta. Es importante llegar a un acuerdo con la mayor cantidad de información establecida como sea posible. Como mínimo, el alcance, las responsabilidades y las condiciones de pago deben discutirse, definirse claramente y escribirse. Cualquier estimación de línea de tiempo debe basarse en cálculos y datos cuidadosos, siempre que exista esta opción.
  3. Lenguaje ambiguo o confuso. El hecho de que un contrato sea un documento legalmente vinculante no significa que tenga que estar lleno de términos legales y tecnicismos difíciles de entender. La regla general que funciona para cualquier tipo de contrato en cualquier industria es evitar el uso de términos altamente técnicos y la jerga con la que alguna de las partes puede no estar familiarizada. El lenguaje de un contrato debe ser completo, pero también fácil de entender. Simplificar es la clave.
  4. Uso de plantillas genéricas de contrato. Al redactar contratos internacionales, basarse en una plantilla puede proporcionar una guía y un esquema útiles. Sin embargo, el uso de plantillas como sustituto de un contrato personalizado supone un riesgo que no debería sumirse, ya que las plantillas pueden omitir las secciones que son particularmente relevantes en el área sobre la que se establece el acuerdo o el tipo de proyecto en que se empleará. Las plantillas también pueden no cumplir con los requisitos de las leyes de aplicación en el territorio de las partes contratantes. Por todas estas razones, cuando se decida utilizar una plantilla de contrato como guía de referencia, hay que asegurarse de agregar información adicional para personalizarla según las necesidades del momento.

Por último, hay que tener en cuenta que los contratos internacionales son una cuestión tan determinante para el futuro de un negocio, que podría resultar conveniente buscar el respaldo de un profesional con conocimientos legales y experiencia en comercio exterior para ayudar a garantizar que los contratos se redactan correctamente, incluyen toda la información necesaria y protegen completamente a ambas partes.

Créditos fotográficos: metamorworks y SARINYAPINNGAM

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1 comentario

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Manuela Garcia

26 junio, 2020 11:05 pm

Me sirvió de mucho conocer esta información. Es muy especifica y clara.

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