No hace mucho tiempo nos ocupábamos de los drones aéreos y de las oportunidades que ofrecían para mejorar las operaciones logísticas, a tenor especialmente de los retos que plantea la movilidad en las grandes ciudades, y de la necesidad de hallar soluciones a la creciente demanda de transporte urgente de paquetería (surgida sobre todo a partir del tremendo auge del comercio electrónico experimentado en los últimos años).

No obstante, ya entonces destacábamos las limitaciones que presentan este tipo de soluciones tecnológicas: por un lado su autonomía, que hasta el momento les permite recorrer solo distancias cortas, de unos pocos kilómetros, y por el otro la gestión del espacio aéreo, algo que concierne a las autoridades públicas y que, pese a estar ya actualmente en prácticamente todas las agendas de las economías desarrolladas, no permite ofrecer una solución inmediata a las actuales necesidades del mercado. Limitaciones que, según los expertos, los drones terrestres permiten superar de un modo óptimo.

drones terrestres

Si estás interesado  en este tema, también te recomendamos la descarga de  forma gratuita de nuestra guía sobre innovación en la cadena de suministro

TEXT - TOFU - Tendencias de futuro SC 2020

Drones terrestres para el reparto de paquetería ligera

Efectivamente, se ha escrito y hablado tanto de los drones aéreos que los terrestres y las enormes posibilidades que ofrecen para en el campo del transporte y la logística están pasando prácticamente desapercibidos. Pequeños, livianos, con una autonomía muy superior a la de los aéreos, los drones terrestres también pueden ser controlados desde cualquier dispositivo portátil, incluso siendo programados y enviados automáticamente a su destino sin necesidad de una mayor intervención humana.

Su tamaño les hace especialmente indicados para evitar aglomeraciones y restricciones en el tráfico rodado, e incluso acceder a determinadas zonas o habitáculos a través de pequeñas aperturas especialmente diseñadas para este fin. No hace falta señalar que muchos desarrolladores han imaginado un escenario en el que, por ejemplo, los paquetes se porten a domicilio mediante drones terrestres que puedan acceder a los domicilios y entregar la mercancía incluso cuando los propietarios estén ausentes (previa autorización de los mismos, claro), a través de pequeñas portezuelas de tipo gatera que bien podrían devenir los buzones del futuro.

Dejando a un lado la ciencia-ficción, lo cierto es que los drones terrestres (y los drones híbridos, que en estos momentos están en pleno desarrollo) ofrecen muchas posibilidades para el reparto de mercancías de pequeño volumen. Claro que no todo son ventajas: también hay retos que se deberán afrontar y solventar, como los obstáculos en ruta, los posibles robos y hurtos de la mercancía, o la regulación de la circulación de los mismos por vías urbanas. Sin embargo, comparados con los retos que plantea el uso de drones aéreos, no parece tan difícil lidiar con ellos.

En definitiva, el futuro nos depara grandes sorpresas estrechamente relacionadas con el reparto de paquetería urgente. El uso de drones terrestres para llevar a cabo este tipo de operaciones solo es una más entre muchas otras posibilidades; una de las más realistas y con una aplicación que parece de las más inmediatas, sí, pero de momento sigue formando parte del universo de lo posible, más que del plano de lo real.

Post relacionados:

 

POST - TOFU  - Tendencias de futuro [Duplicate]