e-logística: obligada a adaptarse

En 2021, las ventas minoristas procedentes del comercio electrónico global podrían superar los 6 billones de dólares (Forbes). La e-logística se enfrenta al reto de alcanzar nuevas cotas de eficiencia, agilidad y seguridad. Con la satisfacción del cliente por objetivo, los responsables de la cadena de suministro se verán en la necesidad de adaptar nuevamente sus procesos, implementar las últimas tecnologías y transformarse más rápido que nunca.

El uso de la tecnología móvil, la realidad aumentada y realidad virtual, automatización, chatbots y opciones de pago impulsadas por Blockchain son solo algunas de las tendencias que configuran el panorama logístico que rodea al comercio electrónico.

Cómo mejora la e-logistica

La e-logística no deja de mejorar y lo consigue gracias a su capacidad para alinearse proactivamente con los nuevos requisitos de mercado.

 

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El secreto del éxito de quienes triunfan con la logística del comercio electrónico tiene que ver con:

  1. Mayor capacidad predictiva. Los algoritmos de inteligencia artificial permiten organizar la e-logística de tal manera que puede predecirse quién va a comprar qué y cuándo lo va a hacer. En base a esto, es posible enviar esos productos a almacenes que están muy cerca del lugar donde vive el consumidor y entregarlos en aproximadamente 30 minutos desde el momento del pedido. Además de facilitar la logística, estos servicios también elevan la satisfacción del cliente, confirmando que el comercio electrónico predictivo es una tendencia que definirá qué empresas destacarán entre la competencia. Amazon será, seguramente, una de ellas, ya que ha pasado de recopilar datos sobre sus clientes a través de medios digitales, para ahora obtener información a través de dispositivos como Alexa y Echo, que graban los rasgos de personalidad del usuario a través de sus consultas e interacciones.
  2. Racionalización del almacenamiento. Saber gestionar la complejidad es otra de las claves de la e-logística más avanzada. Una de ellas está relacionada con el almacenamiento. El aumento de las ventas implica una necesidad adicional de espacio de almacén. Pero hay que tener en cuenta que, en comparación con el comercio minorista tradicional, el comercio electrónico necesita tres veces más espacio en el almacén para acomodar los productos de forma que sea posible agilizar su selección para acortar los tiempos de entrega. Con el aumento de población en núcleos urbanos que se espera, habría que intentar que los almacenes estuviesen ubicados cerca. Solo así es posible garantizar entregas instantáneas. Pero el problema es que no hay suficientes lugares disponibles cerca de autopistas, aeropuertos o canales. La solución es un modelo de centro de distribución dual, que resuelve esta cuestión dividiendo los productos por índice de rotación. Así, los que se demandan con mayor frecuencia se almacenarían cerca de los centros de las ciudades, y el resto en las afueras.
  3. Más automatización. Nuevamente, la e-logística pone la vista en el almacén para adaptarse a estos tiempos de cambio. La automatización ha de quedar definida por el movimiento de mercancías. Así, la frecuencia de asegura el retorno de la inversión en tecnología, logrando ofrecer también un mejor servicio al cliente. Es lo que se consigue con los robots que empiezan a sustituir en muchos almacenes a los trabajadores manuales.

 

La cadena de suministro está viva y en constante evolución; lo mismo sucede con la e-logística, que debe permanecer atenta a las tendencias que pueden indicarle la mejor forma de adaptarse, para estar preparada de cara al futuro.

Créditos fotográficos: ipopba y Bet_Noire

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