La agilidad no debe nunca separarse de las funciones de almacenaje y distribución en el ámbito de la cadena de suministro. Flexibilidad y automatización son la respuesta organizativa y a nivel de procesos del enfoque ágil llevado a la práctica en almacenes y plataformas logísticas; el planteamiento que permite ajustar tiempos, ganar en eficiencia y mejorar la capacidad de respuesta.

almacenaje y distribucion

interior of modern warehouse. Rows of shelves with boxes

Créditos fotográficos: istock kadmy

Almacenaje y distribución: la nueva imagen de dos viejas conocidas

En el contexto de la gestión de la cadena de suministro, mientras que la automatización del flujo de trabajo se puede utilizar para reducir efectivamente los costes de operación, sorprende comprobar que el aumento de la agilidad es a menudo el impulsor de las mejoras más destacadas en cuanto a resultados. Se trata de reducir los tiempos de ciclo en general y aumentar su capacidad de respuesta frente al cambio como forma de afrontar desafíos para la cadena de suministro como:

  • Riesgos de inventario.
  • Incertidumbre relacionada con la previsión.
  • Necesidad de flexibilizar la capacidad de producción.
  • Reducción de los plazos de entrega.
  • Dificultades a la hora de llevar a cabo el mantenimiento de la calidad de los productos y servicios.

Porque, cuando los ciclos son más cortos, por tanto, más ágiles, es más sencillo responder con eficacia a cualquier nueva circunstancia que se plantee en relación con producción, transporte, almacenaje y distribución.

Y esta necesidad se repite cada día, de distintas formas, debido a los cambios en el entorno de mercado provocados por fenómenos como la globalización o el e-commerce; pero también impulsados por la nueva configuración de la demanda. Hoy día, los consumidores tienen el poder en sus manos y exigen una mayor personalización, mejor servicio y tiempos de entrega más cortos. Por eso, para poder seguir siendo competitivas, las cadenas de suministro se ven forzadas a adaptar algunas de sus funciones clave. Por ejemplo, en el caso de almacenaje y distribución:

  • Jugando con las ubicaciones de sus almacenes y plataformas logísticas.
  • Tratando de encontrar el equilibrio para el inventario de productos terminados, que les permita la suficiente capacidad de respuesta pero sin caer en la obsolescencia, deterioro o el aumento de costes, entre otros.
  • Apoyándose en la tecnología para mejorar la precisión de la planificación y ser capaz de ajustar rápidamente la estrategia de la cadena de suministro.
  • Transformando el enfoque de los procesos para abordar el trabajo en tiempo real.
  • Basándose en el uso de datos para mejorar la capacidad de control sobre las operaciones.

Todo ello requiere de visibilidad y mayores niveles de eficiencia ya que, cualquier demora en el acceso a la información de múltiples sistemas de registro o la dependencia de procesos manuales, pueden coartar el plan de la cadena de suministro. La agilidad del supply chain dependerá de contar con la información correcta en detalle, accionable, relativa a cada evento, de extremo a extremo, actualizada y presentada en tiempo real.

A través de esta visión y trabajando por desarrollar las capacidades organizacionales que mejoran la aplicación del enfoque ágil en almacenaje y distribución, pero también en el resto de funciones de la cadena de suministro, se pueden reducir costes y mejorar el aprovechamiento de oportunidades.

 

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