La diferencia entre filial y sucursal es mayor de lo que pueda imaginarse a simple vista. Diferencias en la constitución, en la gestión e incluso en los objetivos empresariales de ambas figuras demuestran que, en ningún caso, pueden emplearse como sinónimos ni se trata de términos equivalentes. ¿Quieres conocer cuál es la principal diferencia entre filial y sucursal? ¿Necesitas elegir la modalidad jurídica que más conviene a tu proyecto de internacionalización?

 

TEXT - TOFU - Empresa sostenible

 

Diferencia entre filial y sucursal: 2 formas de llegar a un nuevo mercado

Tener claro en qué fortaleza quieres basar tu estrategia de expansión te ayudará a decidir entre estas dos opciones. No obstante, siempre conviene conocer la diferencia entre filial y sucursal, puesto que tus obligaciones serán distintas. ¿Sabías que una de estas dos alternativas no tiene personalidad jurídica propia? ¿Eras consciente de que para optar por la otra te haría falta aportar un capital social mínimo de varios miles de euros?

La diferencia entre filial y sucursal se puede concretar en los siguientes aspectos:

  • Personalidad jurídica: mientras que la filial goza de personalidad jurídica propia, es una empresa independiente y suele tener un nombre diferente al de la empresa matriz, no ocurre lo mismo con la sucursal, que es meramente una delegación de la misma, una división administrativa emplazada en territorio diferente, sin personalidad jurídica propia.
  • Administración y responsabilidad: en el caso de la filial, la Junta General de Accionistas y el órgano correspondiente serán quienes se encarguen de su administración. Su responsabilidad no llega hasta la empresa matriz, al contrario de lo que sucede con la sucursal. En este último caso, quien se encargue de la administración será el representante de la empresa principal en el territorio donde se ubique.
  • Obligaciones tributarias: la filial siempre tributará por el Impuesto de Sociedades del que es sujeto pasivo, teniendo también que presentar cuentas en el registro Mercantil de forma obligatoria. Por su parte, la sucursal lo hará por el Impuesto de Sociedades o por el Impuesto de la renta de No Residentes. En cuanto a las tributaciones, dejando atrás la diferencia entre filial y sucursal, hay que prestar atención al hecho de que ambas deberán hacer frente a una peculiarida En el caso de la filial, se trata del hecho de que, pese a que le está permitido deducir los pagos realizados a la matriz, nunca podría compensar pérdidas con ella. En cuanto a la sucursal, a la hora de calcular su base imponible no podrá deducir los pagos que, en concepto de intereses, cánones o comisiones, le hayan sido efectuados por parte de la empresa principal (aunque sí lo sean los de dirección que puedan justificarse y hayan quedado registrados en los libros de contabilidad).

 

Una vez conocida la diferencia entre filial y sucursal, falta decidirse por un modelo de negocio. También es posible, y, de hecho, a día de hoy es una alternativa escogida por muchos, comenzar la internacionalización con una sucursal y, una vez se ve la evolución, transformarla en filial en el momento más adecuado.

 

POST - TOFU - Empresa sostenible