La asignación de roles en un equipo de trabajo puede impulsar al grupo hacia el éxito. Sin embargo, para que esto suceda, el conjunto de personas que se designará para trabajar por las mismas metas debe haberse seleccionado en base a unas razones correctas. La selección de los miembros del equipo es tan importante como lo es asegurar que el propósito del equipo se defina de forma consensuada y quede claro a todos los miembros. ¿En tu empresa os apoyáis en Belbin o en FIRO?

 

Belbin y los roles en un equipo de trabajo

Existen diferentes planteamientos a seguir a la hora de designar los roles en un equipo de trabajo. Uno de los enfoques más frecuentemente usados, por los buenos resultados que garantiza, es el de Belbin.

El Doctor Meredith Belbin descubrió que, en cada equipo, la observación de los individuos permite identificar características diferenciadas, que suelen corresponder a 9 roles diferentes. En la web de Belbin en español puedes encontrar cuáles son y cuáles son sus principales fortalezas y debilidades a tener en cuenta, además de otros aspectos que te serán de gran ayuda para la gestión del equipo de trabajo.

Sin embargo, en este artículo no vamos a hablar de todos y cada uno de los roles en un equipo de trabajo, sino de las tendencias en que podría clasificarse cada uno de ellos. Son tres:

  • Roles en un equipo de trabajo orientados a la acción: en ellos puedes confiar para hacer realidad el cambio, para aplicar nuevas ideas y para garantizar que se completan las actividades en marcha.

TEXT - TOFU - Técnicas de motivación y gestión de equipos

  • Roles en un equipo de trabajo orientados a las personas: quienes ostentan este tipo de roles en un equipo de trabajo son el puntal sobre el que se construyen todas las relaciones. No es de extrañar que de su desempeño resulte una colaboración más efectiva.
  • Roles en un equipo de trabajo orientados al pensamiento: la planificación y el análisis son el área de competencia de los individuos que se clasifican en este grupo. Su especialización les lleva a encontrar nuevos caminos que, muchas veces guían hacia la innovación.

Como puede desprenderse de la lectura de las líneas anteriores, estos roles son complementarios y, de hecho, la eficacia del equipo de trabajo dependerá en gran medida de lo compensadas que estén las proporciones de personas pertenecientes a unas y otras categorías.

FIRO: explorando otra teoría basada en los roles en un equipo de trabajo

Will Schutz, psicólogo, fue uno de los fundadores del Movimiento del Potencial Humano y el autor de la teoría FIRO, que tiene por objetivo ayudar a comprender el comportamiento interpersonal. Uno de sus puntos fuertes es su efectividad para predecir cómo unas y otras personas trabajarán juntas en determinadas condiciones, por esta razón, ha sido un planteamiento muy utilizado en entornos de Defensa.

 

De acuerdo con esta teoría, los roles en un equipo de trabajo dependerán de las propias necesidades interpersonales de cada miembro del grupo y estarán en función de las presentadas por el resto de individuos con los que interactúan. Según se desprende a FIRO, existen tres niveles de interacción humana:

  • Comportamental
  • Emocional
  • Interior

Schutz definió nueve roles que no son exclusivos, ya que la mayoría de las personas adoptarán unos u otros en función del momento, la situación y sus circunstancias y necesidades interpersonales, en relación con las de los otros miembros del equipo.

 

Belbin o FIRO: ¿cuál conviene más a mi empresa?

No existe una respuesta única a esta pregunta ya que, cada organización es un mundo diferente y, por su parte, estos dos enfoques se basan en una investigación sólida. Lo que está claro es que merece la pena apoyarse en una u otra teoría para designar roles en un equipo de trabajo puesto que, de esa forma, la identificación de las personas que formarán parte del grupo es más sencilla, resulta más fácil ajustarse a los requisitos que van surgiendo y los resultados suelen ser mejores.

Una primera distinción nos llevaría a afirmar que, quizás, el enfoque FIRO sea más amplio, mientras que Belbin parece más centrado en equipos de gestión. Además, este último suele resultar más complicado de asimilar y aplicar que el primero, basado en conceptos muy accesibles, que facilitan la comprensión de la teoría.

Como conclusión, podríamos decir que no existe uno mejor, sino que cada empresa deberá decidir cuál es el más adecuado para sus fines, y el que le permite alcanzar sus metas de forma más eficiente.

 

Créditos fotográficos: Ridofranz / VadimKey

 

POST - TOFU -  Técnicas de motivación y gestión de equipos